En ecomovilidad.net Barcelona queremos continuar analizando las propuestas sobre movilidad que se han hecho durante las últimas semanas para ver hasta qué punto CiU, como formación que dirigirá el próximo gobierno municipal en la ciudad condal, podrá tirar adelante sus promesas electorales, especialmente ahora que ha confirmado que buscará pactos puntuales con el resto de partidos.
Para ello, lógicamente, tomaremos en consideración la representatividad lograda por las otras formaciones políticas y el grado de coincidencia entre las propuestas de estas y las de la coalición ganadora. Asimismo, sugerimos al nuevo equipo de gobierno que estudie algunas propuestas de las demás formaciones, pues las consideramos especialmente interesantes. Para facilitar el análisis, hemos dividido las diferentes cuestiones por temáticas. Hoy hablaremos de la movilidad no contaminante.
PEATÓN Y SEGURIDAD VIAL
En este campo, parece haber acuerdo entre CiU, el PSC, ICV-EUiA y Unitat per Barcelona tanto para pacificar el tráfico en diferentes puntos de Barcelona, ya sea creando zonas 30 o zonas de peatones, como para revisar la duración de los ciclos semafóricos, pues algunos de ellos son manifiestamente insuficientes para los peatones. Por otro lado, puesto que tanto CiU como el PSC abogaban en sus respectivos programas electorales por aumentar la visibilidad en los pasos de peatones y en los cruces, suprimiendo, si era necesario, el mobiliario urbano y las plazas de aparcamiento que resultaran un impedimento para lograrlo, creemos que la coalición convergente contará con el respaldo necesario para tirar adelante esta medida.
En cuanto al acceso a los centros educativos, la propuesta de CiU que, sin duda, tiene más posibilidades de éxito es la de implantar caminos escolares, pues es una idea también presente en los programas electorales del PSC, de ICV-EUiA y de Unitat per Barcelona. También parece factible que algún partido apoye a Convergència i Unió a la hora de aprobar un plan específico de acceso a las escuelas. Consideramos, asimismo, que CiU no debiera tener especiales problemas para lograr el apoyo necesario para adoptar medidas que permitan reducir la siniestralidad en los lugares en que se concentra un mayor número de accidentes.
Por otro lado, es muy probable que CiU cuente que los votos del PP si, como prometió, decide señalizar la presencia de radares fijos y móviles, pues los populares han manifestado reiteradamente que estos instrumentos no deben tener una finalidad recaudatoria, sino básicamente persuasiva. Finalmente, algo más improbable parece la idea de CiU de construir una pista de prácticas para las autoescuelas.
Además, convendría que la coalición nacionalista siguiera también la propuesta de ICV-EUiA y de Unitat per Barcelona consistente en extender el modelo de supermanzanas a toda la ciudad y, especialmente, al Eixample.
BICI
En relación a las políticas para fomentar el uso de la bicicleta no existen grandes propuestas que vayan a contar, a priori, con el apoyo de la mayoría del pleno municipal, con la excepción de crear, como defienden CiU, el PSC e ICV-EUiA, carriles bici dentro de la red viaria básica, sin ocupar el espacio del peatón. Así, CiU deberá consensuar con otros partidos el resto de sus propuestas en este ámbito, como crear zonas de convivencia o calles bici, que solo serían aptas para la circulación rodada de este tipo de vehículos, o construir un carril bici en el Paseo Maragall y en la Calle Campoamor y un carril bici segregado en el paseo marítimo.
Asimismo, CiU necesitará también buscar apoyos si, como planteaba en su programa electoral, pretende adoptar medidas de educación viaria para ciclistas y automovilistas y aprobar una nueva ordenanza que fije claramente los derechos y deberes de los usuarios de la bicicleta, las características de los carriles bici y de los aparcamientos, las preferencias o no de paso, la convivencia o no con zonas de peatones y las sanciones por incumplir la normativa.
Un poco más sencillo será, según parece, crear un registro municipal de bicicletas, así como aparcamientos vigilados y sistemas antirrobo para bicis, pues son propuestas defendidas tanto por CiU como por Unitat per Barcelona y probablemente lograrían el apoyo de otras formaciones políticas.
Finalmente, entendemos que el nuevo equipo de gobierno municipal debería hacer suyas muchas de las propuestas lanzadas por ICV-EUiA en este ámbito, como potenciar la intermodalidad entre el transporte público y la bicicleta y, en relación al servicio del bicing, incentivar los desplazamientos en sentido mar-montaña, establecer ventajas en los títulos de transporte de la ATM y en la cuota del carsharing y permitir la reserva de bicicleta en la estación de origen y la reserva de plaza de aparcamiento en la estación de destino. Por último, cabría plantearse la conveniencia de mantener operativo el bicing las 24 horas del día, como defienden el PP, ICV-EUiA y Unitat per Barcelona.
REFORMAS URBANÍSTICAS
De las propuestas incluidas en los diferentes programas electorales con el fin de dar mayor protagonismo al peatón, solo la ampliación de las aceras en la Via Laietana conseguiría un apoyo mayoritario en el pleno municipal, pues cuenta con el visto bueno de CiU y del PSC. Aunque sin tener garantizada aún la mayoría suficiente, también parece probable que, con el acuerdo al menos de CiU y de ICV-EUiA, pueda salir adelante la reforma de la Diagonal ampliando aceras, segregando el carril bici y sin tocar los árboles.
Por último, CiU debería buscar apoyos para poder llevar a cabo el resto de sus propuestas en materia de reformas urbanísticas, entre las cuales encontramos la ampliación de las aceras en la Calle Balmes, en la Ronda Universitat y en la Ronda Sant Pere, la implantación de la plataforma única en la Calle Sant Pere Mes Baix, la habilitación de la Avenida Icària como eje para peatones y ciclistas y el cubrimiento de la Ronda Litoral con el objetivo de generar un gran espacio cívico en el frente marítimo. Entendemos, sin embargo, que también valdría la pena completar la reforma del Paseo Sant Joan desde la Plaza Tetuan hasta la Diagonal, tal y como defiende el PSC.
Desgraciadamente, hay que tener presente que las formaciones políticas no siempre defienden actuaciones viarias y urbanísticas que favorezcan a los peatones y a los ciclistas, sino que también existen numerosas propuestas para dar más protagonismo al vehículo privado, como veremos cuando, en el cuarto artículo de esta serie, hablemos de las ampliaciones en la red viaria.
