Con la vuelta a la normalidad después de las vacaciones, en ecomovilidad.net queremos repasar, gracias a la sección “El ascensor”, lo que ha dado de sí el mes de agosto en materia de movilidad sostenible.
Bajo nuestro punto de vista, en esta ocasión el ascensor que sube lo merece Transports Metropolitans de Barcelona, por haber ofrecido un servicio razonablemente adecuado ante los numerosos cortes que el transporte público de la ciudad condal ha sufrido a lo largo de las últimas semanas. Así, pues, gracias a las rutas alternativas que ofrecía el suburbano por el corte de Rodalies entre la estación de Sants y las de L’Hospitalet de Llobregat y Bellvitge y gracias también a los servicios sustitutorios en bus que se establecieron ante los cortes en las líneas L2, L9 y L10 de metro y entre Sants y el aeropuerto de El Prat, la ciudad ha podido funcionar sin demasiadas dificultades.
El ascensor que ni sube ni baja debe recaer esta vez, en nuestra opinión, en Rodalies, pues, si bien debería haber sido la primera interesada en que la información que se ponía a disposición de los usuarios afectados por el corte, a través del plan alternativo de transporte, fuera clara y adecuada, no siempre lo consiguió, como pusimos de relieve recientemente.
Para acabar, el ascensor que baja lo asignamos, sin duda, al ayuntamiento de Barberà del Vallès, gobernado por el PSC en coalición con CiU, por la supresión durante el mes de agosto, por sorpresa y con el pretexto de ayudar a los parados, de las líneas 2 y 3 de autobús urbano, de manera que los trabajadores de los extensos polígonos industriales de Santiga y Can Salvatella han descubierto, al reincorporarse en septiembre tras sus vacaciones, que deben caminar varios km desde la estación de Rodalies para poder llegar al trabajo, en algunos casos teniendo que sortear, incluso, la autopista AP7. Como comentamos en su día, desde ecomovilidad.net y desde la PTP reclamamos el restablecimiento inmediato de la línea 3 para evitar que los centenares de trabajadores de estos polígonos que no disponen de coche se vean obligados a renunciar al trabajo y pasen a engrosar las listas del paro por la incompetencia e insensibilidad del ayuntamiento de Barberà del Vallès.
