El abono joven se extiende hasta los 22 años… para la generación de 1989

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Junto a todos los cambios en el sistema tarifario en 2010 que ya hemos tratado en Ecomovilidad.net a lo largo de este tiempo, no podíamos olvidarnos de una de las medidas que el pasado mes de diciembre aprobó el Consorcio de Transportes: la extensión del Abono de Transportes Joven hasta los 22 años.

Principalmente la medida consiste en que aquellas personas que han nacido en 1989 disfrutarán de una prórroga de su abono por un año desde el 30 de junio, mientras que si has nacido en 1988 este año no puedes solicitar la nueva creación de tu abono de transportes: esto supone que en 2010 ningún abono joven caduca. A nuestro juicio resulta difícil de entender que se anuncie una ampliación y que aquellas personas que hipotéticamente este año puedan resultar beneficiadas por ella en realidad tengan que utilizar el abono de adulto. Igualmente, como comentamos hace unos meses, es extraño que el año que se cumple la edad límite el abono sólo dure hasta el 30 de junio, en lugar de ampliarlo hasta el 31 de diciembre.

Con estas premisas creemos que el Consorcio de Transportes debería haber permitido este año a aquellos usuarios nacidos en 1988 la posibilidad de adquirir el abono joven y que se hubiese prorrogado su plazo de validez hasta el último día del año. En todo caso la ampliación efectuada supone un parche: Madrid debería tomar el referente de Barcelona y ampliar el abono joven a los menores de 25-26 años que siguen estudiando, y que por lo tanto, tienen el mismo poder adquisitivo que antes de cumplir los 22. Estamos seguros que de haber tomado estas medidas la valoración de esta ampliación del abono habría sido positiva, sin embargo la medida que se ha tomado efectivamente supone que la extensión del abono joven se haga a medio gas.

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14 thoughts on “El abono joven se extiende hasta los 22 años… para la generación de 1989

  1. Es increíble lo bien que nos trata la comunidad de Madrid a los jóvenes.En las anteriores campañas electorales a los que vamos votando por primera vez nos prometen de todo. Esta vez nos prometieron el abono ttes. hasta los veinti y pico.Y si, ha sido hasta los 20 y pico… 22, pero solo los que cumplen 22 en el 89. A los del 88 que nos den, perdón por la expresión. Y al resto de “prometidos” ni te cuento. Eso si, el bonobús si que nos lo suben a todos, ¿eh?.Hale, ya sabemos a quien tenemos que votar las próximas elecciones. A ver si no repetimos el mismo error de siempre.Porque, ¿de que sirve que nos lleven el metro hasta la china, si nos va a salir mejor ir en coche?
    +1

  2. Es increíble lo bien que nos trata la comunidad de Madrid a los jóvenes.
    En las anteriores campañas electorales a los que vamos votando por primera vez nos prometen de todo. Esta vez nos prometieron el abono ttes. hasta los veinti y pico.
    Y si, ha sido hasta los 20 y pico… 22, pero solo los que cumplen 22 en el 89. A los del 88 que nos den, perdón por la expresión. Y al resto de “prometidos” ni te cuento. Eso si, el bonobús si que nos lo suben a todos, ¿eh?.
    Hale, ya sabemos a quien tenemos que votar las próximas elecciones. A ver si no repetimos el mismo error de siempre.
    Porque, ¿de que sirve que nos lleven el metro hasta la china, si nos va a salir mejor ir en coche?

  3. Una buena noticia para todos los jovenes, aunque desde mi punto de vista, yo añadiría un matiz:

    Crearía un abono que denominaría estudiante con el fin de que la gente joven y mayor que estudiara y que no tuviera ingresos economicos que superasen una cantidad que se debería definir tuviera acceso a este cupon evidentemente tendria que ser mucho mas barato que el joven.

    Rafa. , (Policia).

  4. ¿Por qué se plantea que tiene que haber una subvención hasta los 26? ¿Por qué no hasta los 20 o hasta los 30? Si el tema es tener precios reducidos mientras que se estudia, ¿por qué no se sustituye el abono joven por un abono estudiante?
    Y sobre todo, si se amplían los abonos con descuentos ¿cómo os parece más justo que se pague el sobrecoste (más impuestos, subidas de otras tarifas, reducción de la inversión en metro, etc)?

    1. Por una cuestión muy sencilla: porcentajes de población estudiante. Con el sistema actual (hasta los 21 años) solamente tienen el abono joven en toda su carrera académica aquellos que cursan diplomaturas, que se acaban por norma general con 21 años, al igual que aquellos que estudian FP2, si bien estos acaban un año antes, con 20.

      Problema, todos los que estudian licenciaturas (que son la gran mayoria de los universitarios) se quedan sin transporte público sudvencionado a mitad de la carrera. Esto tiene 2 efectos, uno social y otro técnico.

      El efecto social es que el mensaje que se transmite desde la administración es que no estudies, dado que no solo no tienes ventajas sino que tienes inconvenientes. En la actualidad necesitamos gente formadada para cambiar el modelo productivo y con políticas como esta desincentivas el estudio: Si ya de por sí es caro y exige sacrificios en el entorno familiar el estudiar (no solo no produces sino que además cuestas) esto es un palito más en la rueda. No digo que la gente deje de estudiar por esto, pero si que es una política erronea.

      El efecto técnico es que a partir de los 21 años se usa mucho más el vehículo privado para ir a la facultad. Y esto se da porque aunque objetivamente sea mas caro, el ahorro en los tiempos de viaje psicologicamente compensa el sobrecoste, sobre todo cuando no hay una politica de incentivos hacia el transporte público.

      En este sentido, la politica de promocion tiene que terminar en un determinado punto. Y todos los estudios dicen que la mejor edad es 26 años, dado que todos los que estudian las licenciaturas han tenido tiempo más que suficiente para terminar e incluso si se va a curso por año da tiempo ha hacer un master.

      ¿podria llamarse abono estudiante? podria, aunque podria ser perfectamente un abono joven, con un límite genérico de 19-20 años ampliable año a año hasta los 26 si se acreditan estudios.

      El coste, seria aproximadamente de 44 millones de euros por legislatura. Esto no es para nada una burrada: el mybici se ha licitado en 51 millones por legislatura y los fastos del canal costaron 1.4 millones de euros en una tarde

      1. Entiendo parte del razonamiento, aunque me surgen dudas. A ver si se pueden razonar:

        1. Compartiendo que los estudios superiores deban de estar subvencionados, necesito demostración de que es mejor que el estado te aporte 300€ al año abaratando el abono, que 300€ al año abaratando más la matrícula, por ejemplo. El abono joven no subvenciona la educación, sino la movilidad, no olvidemos.

        2. Si se demuestra el punto 1, hay que demostrar que los beneficios de ser estudiante y tener movilidad subvencionada tienen que ver con la edad, y por tanto que dicha subvención extra debería acabarse a cierta edad. Si al conjunto de la sociedad le beneficia que la gente tenga estudios superiores (me lo creo, no necesita demostración), y que esa gente que estudie tenga descuentos en el transporte (todavía por demostrar), ¿por qué esos beneficios han de desaparecer a una edad tan aleatoria como los 26? ¿Qué pasa con gente de más de 26 años que decide empezar una carrera o ampliar sus estudios?

        3. Sin ser el coste alto, no responde a mi pregunta, y la hago más extensiva. Si consideramos justo que haya colectivos con mayores descuentos en el transporte que los que hay ahora (no sólo jóvenes), ¿qué precio estaríamos dispuestos a pagar para favorecer a estos colectivos los que no participamos de estos beneficios, dada la polémica que ha surgido tras el último tarifazo?

        1. En relacion a lo primero, en la actualidad el abono presupone una condición, la de menor de 21 años. Al igual que hay jovenes que con 18 estan trabajando y ganando 2000 euros al mes (practicamente cualquier chispas o fontanero) otros estudian y objetivamente estan en una situación de desventaja. Introduciendo el criterio de estudios en parte hacemos más proporcional el sistema, evitando abusos como es que alguien que gane una pasta (como los ha habido, aunque cada vez menos) tenga el transporte sudvencionado por tener menos de 21 años y otro que tenga 23 no lo tenga sudvencionado aunque objetivamente su situación económica sea peor.

          En un mundo ideal, esta sudvencion al transporte no se tendria que hacer acreditando estudios sino acreditando ingresos, como si fuese una beca, pero esto es tecnicamente imposible: haria necesario una infraestructura para su gestion que haria que los costes se disparasen. Con lo cual, a efectos de practicidad, lo más razonable es el criterio de estudios.

          El estado no tiene nada que ver, puesto que los precios de las tasas universitarias son los mismos en todo el territorio nacional. Si abaratamos la matricula en, pongamos 300 euros, ahondariamos en las desventajas territoriales puesto que habria ciudades (barcelona y otras muchas) que tendrian el transporte sudvencionado y además la rebaja de 300 euros.

          Pero además de la cuestión territorial tenemos otra más: Con una rebaja de 300 euros en la matricula liberamos una cantidad más o menos pequeña y que además se puede destinar a lo que el destinatario considere oportuno. Mi opinion personal es que este tipo de rebajas se han de evitar, más que nada porque con el mismo coste si se gestiona desde la administración se consiguen mejores efectos. Como ejemplo tenemos los 400 euros de rebaja en el IRPF que han tenido unos efectos más limitados en la actividad y el crecimiento que si con esa misma cantidad desde el estado se hubiesen promovido obras de infrastructuras o políticas activas de formación y empleo.

          Y se consiguen mejores efectos porque con una disposicion liquida de 300 euros poco se consigue, pero si con esos 300 euros se cofinancia (usuario+administracion) un abono a precio reducido se generan efectos economicos mayores a los 300 euros liberados: Se promueve una cultura de movilidad sostenible entre los jovenes, se evitan accidentes, se reduce la ocupacion viaria, se reducen los niveles de contaminacion.. Todo esto genera unas sinergias que hacen que el efecto de los 300 euros se multiplique más que si estos fuesen al consumo.

          En relación a lo segundo, como es lógico, todo se tiene que acabar. Yo soy el primer partidario de las becas, pero hasta un punto. Todo joven tiene que tener derecho a estudiar hasta un determinado nivel en condiciones ventajosas, a mi juicio hasta la licenciatura o hasta el master en el entorno de bolonia. Con esa formación es más que suficiente como para acceder al mercado laboral en condiciones óptimas y los datos lo avalan, para 2006 en España la poblacion universitaria se dividia de la siguiente manera:

          Estudiantes de diplomatura y similares: 571.326

          Estudiantes de licenciatura y similar: 891.526

          Estudiantes de 3º grado (master y doctorado): 72.790

          Como vemos, aquellos estudiantes que van al tercer ciclo son una minoria y ya cuentan con sus propios programas de becas y practicas (mal remuneradas, pero por lo menos remuneradas no como en la licenciatura) que hacen que su situacion sea mejor que la de los estudiantes de licenciatura

          Con el abono actual, acabando a los 21 años, tomariamos a algo más de un millon de estudiantes, (todos los de las diplomaturas y un numero similar al de los licenciados) dejando fuera a casi 300.000 estudiantes de licenciatura (cursos superiores) y todo el doctorado.

          Ampliandolo a los 25-26 tenemos dentro del sistema a todos los estudiantes de licenciatura (que si se hace bien se acaba con 23-24 años) y a una buena parte de los de tercer ciclo. Conclusión, tenemos un sistema más progresivo.

          Sobre lo de ampliación de estudios, mi criterio es el del ministerio, se sudvenciona solo una carrera completa. Sin ir más lejos, mi medico, con 50 y tantos años, esta ahora estudiando sociologia y sinceramente, en mi mente no cabe que se sudvencionen casos como este, seria pervertir el sistema. Y en relacion a empezar tarde, pues habria que valorar que hacer.

          Sobre de donde sacar el dinero, hay infinidad de partidas de las que recortar: servicios superfluos, cargos que nadie sabe su funcion… No es nuestro deber como ciudadanos decir de donde se saca este dinero, ni abonarlo vía tarifas, sino que es deber de los planificadores al igual que es su deber el concretar los porcentajes de inversión para el sostenimiento del sistema.

          1. Gracias por la explicación tan detallada. Me convence bastante.

            Entiendo como resumen que entonces una situación ideal sería más que hacer un abono joven genérico hasta los 26, un abono de estudiante para evitar subvencionar el transporte a gente de 18 a 26 que esté ya ganando un sueldo a tiempo completo.
            Y que el abono de estudios no debería de durar infinitamente.

            Discrepo sobre el último punto: sí que es deber como ciudadanos decidir en qué se gasta el dinero público. Si hemos votado un programa electoral que realiza unas fuertes inversiones en ampliar el metro, como ha pasado, estamos decidiendo que esa partida se llevará una buena parte del presupuesto a costa de otras. Nuestra elección no es inocente y tiene consecuencias sobre el presupuesto. No sólo el técnico de turno que intenta recortar gastos superfluos tiene potestad en este asunto, ya que eso se hará (o no) independientemente de nuestra elección como ciudadanos.