La tarjeta sin contacto está implantándose en Madrid y aún todo son dudas sobre su futuro. En ecomovilidad.net nos gusta hacer propuestas constructivas y realizables. Ya hemos hecho algunas para la Tarjeta Transporte Público, pero queríamos conocer cómo funciona este sistema en otras ciudades españolas y del mundo para ver qué podemos aprender de ellas, y nuestros lectores nos han ayudado. Hoy comenzamos un repaso por algunas capitales que ya disfrutan de este sistema:
Palma: Tarjeta Ciudadana
Por Vanesa Ramos
La tarjeta sin contacto del servicio de transportes es la tarjeta ciudadana. A día de hoy prácticamente todo el mundo la tiene, ya que aunque te muevas poco en autobús compensa tenerla. Se están haciendo esfuerzos para que sea compatible con otros servicios de transporte como Bicipalma, el servicio semi-gratuito de bicis que impulsó el ayuntamiento de Palma hace más o menos un año y el metro. En algunas visitas guiadas por la ciudad, tras presentación de la tarjeta se realiza un descuento en las tarifas y en otros servicios como el bus turístico los viajes son gratuitos para los poseedores de la tarjeta.
El funcionamiento es por saldo. En su versión más básica, dispones de un número ilimitado de viajes dentro de ese saldo. De forma adicional, puedes adquirir abonos de transporte, que hacen que las tarifas sean aún más baratas. Existen diferentes tarifas dependiendo de si se reside o no en Palma (en determinados municipios existe un convenio para poder utilizar también la tarjeta ciudadana), si eres estudiante, menor de 16 años, mayor de 60 o familia numerosa. Además existen abonos mensuales bien por número de viajes (20 ó 50 viajes en 30 días) bien por días (30 días, dentro de esta modalidad vuelve a ver diversificación de tarifas dependiendo de si se es pensionista, menor de 16 años, estudiante…)
La tarjeta se obtiene en las Oficinas de Atención al Ciudadano o en el propio ayuntamiento. Se debe rellenar un formulario y aportar la documentación necesaria para acceder a las diferentes modalidades y es de tramitación instantánea, dándose en el momento de hacer la solicitud. Se puede recargar en diferentes establecimientos (papelerías, kioskos, librerías, estancos…) y en los propios puntos de autorecarga dispuestos en determinadas paradas. Aparte de la tarjeta ciudadana, existe también la tarjeta turística válida para 10viajes, por 10€.
Puntos a imitar por Madrid:
- Sistema de saldo
- Variedad de puntos de recarga: kioscos, papelerías, estancos…
Vitoria: Tarjeta BAT
Por Nacho C.O.
En Vitoria se utiliza la tarjeta BAT. Se implantó hace tres años con el tranvía y sirve también para los autobuses urbanos. Se adquiere en una oficina en el centro de la ciudad, y se puede cargar en todas las máquinas de las paradas del tranvía con efectivo o tarjeta. El importe es prácticamente la mitad que pagando el billete ordinario. La general no va asociada a un usuario concreto y aquellas especiales como las de los jubilados y familias numerosas, están personalizadas y llevan nombre y foto para evitar un uso fraudulento. La acogida fue excelente.
Puntos a imitar por Madrid:
- Recarga en todas las estaciones
San Sebastián: Tarjeta DBUS
Por Nacho C.O.
En San Sebastián está la tarjeta DBUS se recarga en cajeros automáticos. También está implantada desde hace unos tres o cuatro años y además de los diferentes descuentos presenta la característica de ser compatible con la tarjeta LURRALDEBUS (autobuses de línea de la compañía PESA, de la diputación de Gipuzkoa) que se recargan en kioskos y maquinas de la estación de autobuses. Si bien esta última tarjeta no presenta descuento respecto al billete ordinario. Los turistas pueden adquirir una tarjeta que se recarga en kioskos.
Puntos a imitar por Madrid:
- Recarga en cajeros automáticos
Valencia: Tarjeta Móbilis
Por Javier Nieto
La tarjeta Móbilis de Valencia comenzó a funcionar en 2009 para todos los títulos, excepto el sencillo y el de ida y vuelta, que se sumaron en 2010, y los billetes de Cercanías de Renfe. La tarjeta sin contacto de cartón valía 1 euro, la de plástico 2 euros (válidas durante 1 año), y para los títulos mensuales, jóvenes, anuales y de tercera edad hace falta una tarjeta con foto que vale 4,50 euros y es válida por 5 años.
Es válida para viajar en Metrovalencia (metro y tranvía), autobuses urbanos e interurbanos, Metrorbital y el sistema de bicicletas Valenbisi. No sirve para otros servicios públicos. Además de las tarjetas comunes, existen algunas solo para Metro o Valenbisi.
La tarjeta se puede comprar en kioscos, puntos de venta de transporte público, estancos y oficinas de turismo. El sistema es de carga de viajes, pudiendo almacenar hasta 3 billetes a la vez a elegir entre bonometros, bonobuses, bonorbital y valenbisi. Pueden recargarse hasta 30 viajes de un mismo medio de transporte.
La recarga se puede llevar a cabo en kioscos, estancos, estaciones de metro y tranvía y en la web de Valenbisi.
Puntos a imitar por Madrid:
- Rapidez de adopción del sistema
Pamplona: Tarjeta Sin Contacto
Por Alberto Riol
arjeta sin contacto para transporte público – Comarca de PAMPLONA
El único medio de transporte público existente en Pamplona el autobús urbano, conocido popular y oficialmente como ‘villavesa’, cuyo billete sencillo vale 1,20€. La tarjeta sin contacto se implantó en septiembre de 2009 a fin de acelerar el acceso a las villavesas.
Existen dos modelos de tarjeta, la anónima y la ‘ciudadana’. La primera cuesta 2€ y puede adquirirse en 220 establecimientos de la comarca. La segunda, asociada a una persona concreta, ha de solicitarse en 10 puntos autorizados cumplimentando un formulario y demostrando la pertenencia a un sector social especial (mayores de 65 años, personas con discapacidad, familias numerosas, desempleados…), caduca a los 5 años y, a diferencia de la anónima, ha de mostrarse al chófer al acceder al autobús.
Para el resto de usuarios que utilizan la tarjeta anónima, las tarifas se ven reducidas en un 50%: el billete sencillo baja a 0,61€ (o 1€ en líneas nocturnas). En todos los casos, si se hace uso de la tarjeta, el transbordo entre diferentes líneas es gratuito si el tiempo entre cancelaciones es inferior a 45 minutos (pero no se puede utilizar para la ida y vuelta en una misma línea).
Ambas tarjetas pueden recargarse con entre 5€ y 30€ en los 220 establecimientos autorizados (estancos, panaderías y otras pequeñas tiendas de barrio). Esto supone, sin embargo, un pequeño retroceso frente a las anteriores tarjetas de chip de contacto, asociadas a cajas de ahorros, y que también podían recargarse en cajeros a cualquier hora del día o de la noche.
Puntos a imitar por Madrid:
- Sistema de saldo
- Transbordos gratuitos
¿Quieres contarnos cómo funciona la tarjeta sin contacto en tu ciudad? Escríbenos a contacto@ecomovilidad.net


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