
Fue una de las primeras decoraciones espectaculares de una estación y después le siguieron muchas otras, como el perfil de Madrid de Nuevos Ministerios, el mural matrix de Chamartín o la anatomía de Doce de Octubre, pero esta es especial, sobre todo por el tamaño, porque ocupa completamente el atrio que forman los accesos a la estación y la conexión de la línea 8.

