Alrededor del mundo podemos encontrar iniciativas dentro de los sistemas de transporte de las ciudades muy curiosas, incluso algunas dignas de ser copiadas. En Düsseldorf (Alemania), existe la Anschlussgarantie, pudiéndose traducir al español como “Garantía de trasbordo”. La premisa principal de esta medida es que existen una serie de trayectos en los cuales el operador de transportes garantiza el trasbordo entre líneas: si el primer medio de transporte llega tarde a la estación de correspondencia, el segundo siempre va a esperarse. En caso de fuerza mayor y que este segundo transporte no pueda esperar a efectuar su salida, el usuario de transporte puede coger un taxi hasta su destino (siempre que este sea dentro de la línea) y el importe de este trayecto correrá a cargo de la autoridad de transportes de Düsseldorf.
El ejemplo más claro y más popular es de madrugada con los autobuses nocturnos, más conocidos en nuestra ciudad como “búhos”. La zona de marcha más frecuentada de Düsseldorf se encuentra en el centro histórico de la ciudad, pero la cabecera de los autobuses nocturnos se encuentra en la estación central, a 4 paradas en metro de allí. Esta medida garantiza que cualquier persona puede llegar a su correspondiente autobús nocturno sin problemas conectando a través del metro, algo que en ecomovilidad.net ya propusimos en nuestro especial sobre movilidad nocturna.
Hay que tener en cuenta que aunque Düsseldorf es una ciudad más pequeña que Madrid (del orden de 1/10) los intervalos de paso de las líneas nocturnas menos demandadas son equiparables a los que tenemos en nuestra ciudad en un día laborable, donde es si cabe más necesaria esta garantía de transbordo. Y decimos que es más necesaria porque en Madrid tal garantía no existe, es más, es habitual que en el último servicio de la EMT no tenga coordinación con el penúltimo, dejando tirados a los viajeros en diversos puntos de la ciudad como el Puente de Vallecas.
En Düsseldorf existen más de 30 recorridos en los que el transbordo entre líneas está garantizado, no solo entre autobuses nocturnos, sino entre medios diurnos para aquellos recorridos con destino a las zonas más periféricas de la ciudad o peor comunicadas. En nuestro país tenemos ejemplos similares como el servicio Bus + Tren de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) que contribuyen a optimizar la distribución modal del transporte, permitiendo que un medio de transporte de masas como es el ferrocarril se beneficie de la reducción de costes y capilaridad que aporta la red de autobuses en los extremos de línea donde la población es menor. En nuestra ciudad, por contra, somos incapaces de garantizar un transbordo entre líneas de Cercanías en la estación de Atocha, donde sistemáticamente los trenes del Corredor del Henares llegan a la estación en el momento que están saliendo los de la C-3/C-4 con destino a Alcobendas y Colmenar o más grave aún, que en caso de avería no exista la garantía de conexión con el último tren, dejando literalmente tirados en plena noche en Atocha a los viajeros con destino a lejanos municipios del área metropolitana.
¿Creéis que esta medida podría aplicarse a Madrid? ¿Os imagináis no tener que esperar más de 5 minutos para realizar cualquier trasbordo entre líneas de autobús nocturno un día laborable?


