Aun sin estar finalizada la reforma, los peatones ya podemos caminar cada día por espacios más amplios en la Puerta del Sol. Las obras van finalizando poco a poco y la superficie ocupada por éstas es cada vez menor: no pasarán muchas semanas hasta que podamos disfrutar plenamente de Sol. Las obras de peatonalización de Sol y del tramo de Alcalá hasta Sevilla han sido financiadas con fondos del Plan E, lo que significa que deben estar terminadas antes de enero. Sin embargo, parece que el Ayuntamiento no va a necesitar tanto tiempo, pues el aspecto que presenta la plaza es casi el definitivo, a falta de retirar contenedores, vallas y casetas de obra.
La Puerta del Sol ha sido durante muchos años una plaza atravesada por el tráfico privado. Con el aumento del parque móvil automovilístico desde los años 50, se emprendieron en ella reformas para aumentar el protagonismo del coche y acotar el espacio de los peatones. Así la plaza se convirtió prácticamente en una gran avenida de dos sentidos: la de Alcalá-Arenal y la de Mayor-San Jerónimo. A esto se le unían las calles que desembocaban en ella, todas con tráfico de coches: Preciados, Montera, El Carmen…
En los años 60, los madrileños llenaban cada navidad las calles del centro de la ciudad para hacer sus compras. Esto llevó al Ayuntamiento a tomar la decisión de peatonalizar Preciados y El Carmen, algo que en su momento fue muy discutido, pues los comerciantes se quejaban de que esta medida arruinaría sus negocios. Actualmente Preciados es la calle más comercial de España, y en la que el metro cuadrado de local vale más caro. Las peatonalizaciones fueron parciales al comienzo, durante la época de compras, para terminar siendo permanentes años después.
A mediados de los años 80, la Puerta del Sol sufrió su última gran reforma hasta la actual. Aunque no se peatonalizó ninguna calle, el espacio peatonal en la plaza creció considerablemente. Además, otras actuaciones revitalizaron la zona: se reformó la estación de Metro creando un gran vestíbulo (para la época) y el Gobierno Regional se trasladó a la Real Casa de Correos, el popular edificio del reloj de Nochevieja.
Finalmente, la construcción de la nueva estación de cercanías en Sol, y la ocupación de la superficie que ocasionó, fue el momento perfecto para cerrar al tráfico las calles de Montera y Arenal y reformarlas. De este modo, ya era obvio que cuando la plaza quedase libre de las obras del tren se restringiría el paso a los coches a ella.
En unas semanas se inaugurará el nuevo aspecto de la Puerta del Sol, con mucho más espacio para los peatones, una nueva ordenación de las estatuas y el mobiliario urbano y un nuevo suelo. Sólo nos queda la pequeña espinita de que la peatonalización no haya sido completa: al eliminarse un sentido de circulación (Alcalá-Arenal), ¿de qué sirve mantener el otro? En todo caso, nos alegramos por el gran avance que supone esta obra para poder disfrutar el corazón de nuestra ciudad con menos ruidos y contaminación.




