Hoy hace un año que la EMT presentó su propuesta para la Semana de la Movilidad: la línea Aeropuerto Exprés 24h. Hasta entonces, resultaba imposible acceder a Barajas por la noche en transporte público. Las personas que tomaban un vuelo antes de las 7 de la mañana sólo podían optar por pagar un taxi (unos 35€), andar 1 km desde la parada del búho, o tomar el último metro y dormir en el vestíbulo de Barajas.
El autobús Aeropuerto Exprés no sólo ponía fin a esta situación, sino que también dotaba al aeropuerto de una conexión directa con el centro de la ciudad y con Atocha, la principal estación ferroviaria de Madrid. En aquel momento se estimaba que la línea sería utilizada por 60 000 viajeros al mes, objetivo mínimo para que la línea fuera rentable. Tan sólo 10 meses después de su puesta en servicio, ya son 140 000 viajeros los transportados cada mes, más del doble de lo previsto. Se demuestra así el éxito de una línea que estaba entre las primeras propuestas de ecomovilidad.net, a comienzos de 2010.
Estos resultados desmienten las pesimistas predicciones lanzadas tras la puesta en marcha de la línea, quizás porque su implantación terminaba con algunos privilegios. En aquel momento, Agetaxi consideró el bus exprés como innecesario ya que “hay medios suficientes para llegar al aeropuerto, y no es necesario poner más servicios”. Mientras, el presidente de la Federación Profesional del Taxi aseguró que “a estos autobuses les pasará como a los autobuses nocturnos, que muchos van vacíos.”
Objetivo: evitar morir de éxito
Y es que el bus amarillo no va precisamente vacío, sino más bien bastante lleno. Las cifras de viajeros han provocado algunos problemas a la hora de explotar la línea. Así, este verano era frecuente ver largas colas en las paradas y autobuses atestados de viajeros. Si se mantiene la tendencia al alza en la demanda de esta línea, estos problemas de capacidad serán cada vez más frecuentes.
Ahora que los viajeros han demostrado la necesidad de esta línea, serían necesarias algunas actuaciones para mantener la calidad del servicio:
Adaptar los horarios a la demanda
Actualmente la línea tiene un intervalo fijo de 15 minutos en laborables, 20 en fin de semana y 35 por las noches. Sin embargo, en ciertos momentos del día la congestión de viajeros es evidente, con gente de pie en un trayecto no precisamente corto (40 minutos). De hecho, por la noche ha sido necesario poner un bus ‘sombra’ para el servicio de las 5:35, que atiende a los viajeros de los vuelos que despegan a las 7.
Desde la EMT nos han informado que no está previsto aumentar el servicio. Aun así, desde ecomovilidad.net consideramos imprescindible un aumento de las frecuencias en las horas punta, como la llegada de los primeros trenes AVE a Atocha o los vuelos de viernes y domingo por la tarde. Consorcio y EMT deben analizar los datos de demanda horaria y aumentar el servicio en aquellas franjas donde ahora se circula al completo. No es admisible que haya usuarios que tengan que viajar hacinados, o peor aún, no puedan subir al autobús y pierdan su vuelo.
Máquinas expendedoras de billetes
La línea Aeropuerto Exprés tiene una tarifa única de 2€ por viajero, que se adquiere a bordo pagando al conductor en metálico. Esta característica repercute en los tiempos de carga en las paradas, donde cada viajero tiene que pagar su billete uno por uno, con maletas, etc. lo que alarga la parada varios minutos, provocando que esta línea sea un poco menos ‘exprés’.
Para reducir el tiempo de viaje y facilitar la explotación de la línea, sería interesante colocar pequeñas máquinas expendedoras en las 5 paradas de subida de viajeros, con información en varios idiomas. Además, podría servir de prueba inicial de cara a implantar expendedoras en otras paradas de gran afluencia de viajeros, práctica frecuente en otras ciudades que ya propusimos para Madrid.
No solo el Aeropuerto Exprés registra muchos viajeros, también la línea 8 de metro y la 200 de EMT suelen registrar niveles de ocupación elevados. Esta semana se pone en marcha la última pieza de los sistemas de transporte de Barajas: el tren de cercanías a la Terminal 4. ¿Servirá el tren para equilibrar el reparto modal entre los diferentes modos de transporte? ¿O aumentarán los viajeros que acceden al aeropuerto en transporte público?





