Muchos lo habréis notado, de finales de marzo Cercanías está probando la nueva megafonía bilingüe en los trenes modelo Civia de toda la red. Así, hemos podido escuchar las locuciones en inglés en líneas como la C-3, la C-4 o la C-7 en lugares completamente alejados de los focos de atracción de turistas como Colmenar Viejo y El Pozo del Tío Raimundo, por citar algunos ejemplos.
A nuestro juicio la necesidad de traducir el aviso completo tal cual está formulado actualmente es cuestionable, ya que la mejora supone un alargamiento del aviso. Además, los trenes Civia disponen de pantallas TFT que pueden ser perfectamente bilingües y mostrar en ambas lenguas el destino del tren y de la siguiente parada.
Ejemplos de otras ciudades
La tónica habitual en la mayor parte de redes de transporte urbano de Europa discurre por la senda de que el avisador de paradas sólo se ofrece en el idioma local, exceptuándose los casos de lenguas complejas y minoritarias como la griega donde está todo traducido al inglés. Bruselas, capital política de la Unión, sede de multitud de organismos internacionales y en la que conviven habitualmente el francés, el flamenco y el inglés, dispone del aviso de paradas sólo en las dos primeras lenguas. Roma, una de las principales mecas del turismo, avisa de la parada sólo en Italiano. Y es lógico, porque cualquier turista (máxime cuando no domina el idioma y la red de transporte) planifica su viaje antes de tomar un el metro o el tren. Y una vez en el medio en cuestión va observando el nombre de las paradas que realiza y comprueba que está en la ruta correcta.
En cambio, los usuarios nativos con discapacidad visual son los principales beneficiarios de este sistema y sobre ellos es sobre los que recae fundamentalmente el efecto de alargamiento de los mensajes. Así, con la nueva megafonía, el anuncio de estaciones como Atocha o Chamartín supera ampliamente los 30 segundos de duración. En nuestra opinión, para conseguir un anuncio de paradas verdaderamente funcional en ambas lenguas bastaría con cambiar la estructura actual:
[Ding-dong-ding] Próxima parada [Nombre de parada] [Correspondencias en castellano] Next stop [Nombre de parada] [Correspondencias en inglés]
por la siguiente:
[Ding-dong-ding] [Nombre de parada] [Ding] [Correspondencias en castellano] [Correspondencias en inglés]
Avisos de servicio bilingües
Por el contrario, una buena práctica que se puso en marcha con la Jornada Mundial de la Juventud de 2011 y que fue descontinuada era la de dar los avisos de incidencias en ambas lenguas, algo completamente habitual en otras redes de transporte y que en Madrid, desconocemos si por desidia de los operadores o por falta de formación de los locutores, no se da. Valga como ejemplo el Metro de Barcelona donde se facilita este tipo de información en tres avisos consecutivos: catalán, castellano e inglés, algo que también ocurre con los avisos escritos en las estaciones.
Desde ecomovilidad.net creemos por tanto que, de cara a conseguir una red más accesible, hay que apostar por la traducción de la cartelería y los avisos escritos de las estaciones y por la generalización de los avisos acústicos de incidencias y cambios en el servicio en ambos idiomas, no tanto por la traducción del avisador de paradas siguiendo el modelo actual que, en efecto, puede hacer que se nos visualice como una ciudad más cosmopolita pero que a efectos reales tiene una utilidad marginal relativa más allá de la línea del aeropuerto y de la almendra central (zona 0) de la red de Cercanías.


