
La estación de metro de Plaza de Castilla (líneas 1, 9 y 10) cuenta desde esta semana con un nuevo centro de atención al viajero de Metro de Madrid. En él se podrán hacer consultas sobre la red de metro o conseguir planos y folletos informativos, además de información sobre el resto de transportes públicos y ocio en la Comunidad de Madrid tanto en castellano como en inglés.
La principal novedad que presenta este centro, que se ha bautizado con el nombre de Entrelíneas, es la instalación de tres pantallas táctiles (una de ellas accesible a personas en silla de ruedas) que permitirán realizar consultas de forma rápida sin entrar en el local. Se trata del quinto centro de atención al viajero de Metro de Madrid, que también dispone de otros en Avenida de América, Nuevos Ministerios y las dos estaciones del aeropuerto.
Una competencia para el Consorcio de Transportes
Sin duda un servicio imprescindible, como demuestran las más de 87.000 consultas que cada mes responden, pero que tal vez consideramos que debería estar gestionado directamente por el Consorcio de Transportes.
La información al viajero debe ser una competencia de la autoridad del transporte público, que podría contar para ello con oficinas en intercambiadores, estaciones de metro y cercanías e incluso en áreas intermodales de autobuses donde se ofreciese una información totalmente integrada de todos los medios de transporte, tarifas, abonos y posibilidades de trayecto, evitando que cada empresa deba instalar sus propios puestos para su propia información. Además, se acercaría al viajero la amplia gama de publicaciones que edita el Consorcio (planos locales y de distrito, folletos informativos…) y que actualmente cuentan con una distribución bastante deficiente.


Efectivamente, es triste que los puntos de información sean sectoriales, cuando los viajeros solicitan información sobre cómo llegar a su destino usando el medio de transporte público más adecuado.
En la oficina de información del intercambiador de Moncloa han tenido que colocar carteles como “SÓLO INFORMACIÓN DE AUTOBUSES” puesto que, lógicamente, los viajeros se dirigían allí consultando sobre transporte público, que en grandes ciudades como la nuestra es necesariamente intermodal.
Incluso desde el punto de vista empresarial la situación del CTM chirría: tienes las instalaciones, tienes clientes interesados, tienes al personal de atención contratado… y te dedicas a rechazar clientes. Perfecto.
Me gusta mucho el hincapié que se hace en el artículo de que se trata de “Un centro de atención al viajero”; al viajero, que no cliente. Esta moda de llamar clientes a los viajeros sigo sin comprender a que viene…
También coincido, en que debería ser competencia del Consorcio. Aunque curiosamente, en estos centros es fácil conseguir algunos de los planos que edita el consorcio (al menos en el que se ubica en el intercambiador de Avenida de América es así)
Un saludo.
La verdad es que las empresas de transportes deberían ser transparentes de cara al viajero, dejando como marca comercial exclusivamente el consorcio.
Ahora mismo estoy viviendo en Toronto (aunque ya por poco tiempo) y si bien el transporte público es muchísimo peor que en Madrid (también por el tipo de ciudad, muchísimo más extensa que Madrid con una población considerablemente menor), el viajero (aquí llamado cliente también) solo conoce la marca TTC (Toronto Transit Commission), no el metro, tranvía o autobús, facilitando el transporte de manera tremenda, con el billete unificado, una sola web, y un personal que atiende sea cual sea el transporte utilizado.
[...] centro de atención al viajero de Metro en Plaza de Castilla, inaugurado hace apenas seis meses, ha sido modificado para convertirse en una oficina de expedición de la Tarjeta Transporte [...]