Una semana en bici eléctrica

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 Una semana en bici eléctrica

Hace unos días tuve la ocasión de que un amigo me prestase su bicicleta eléctrica, y poder utilizarla cotidianamente. Hasta entonces no había tenido la ocasión de probar en primera persona este medio, y tenía muchos mitos e ideas preconcebidas en mi cabeza. Tras una semana, la sensación es muy positiva.

¿Qué es una bici eléctrica?

Cuando pensamos en bicicleta eléctrica, a muchos se nos viene a la mente una moto. Un vehículo de dos ruedas en el que te subes y se mueve solo. Sin embargo, no es exactamente así.

Una bici eléctrica es en apariencia una bicicleta normal, de ciudad o incluso plegable, que tiene un motor eléctrico y una batería incorporada. Su funcionamiento es muy simple: el motor eléctrico nos ayuda en cada pedalada, de modo que el avance es mucho más rápido y cuesta menos esfuerzo. Esto se nota especialmente en las cuestas. La sensación es como si siempre estuvieses pedaleando por una superficie plana, sin gran esfuerzo.

Sin embargo, no es una bici para vagos, como muchos creen. Por definición, el sistema de asistencia a la pedalada deja de funcionar si no das pedales, por lo que aunque no haces tanto ejercicio como en una bici estándar, al final sí que estás todo el tiempo de recorrido ejercitando las piernas, aunque de forma más suave. También puedes optar por desactivar el motor eléctrico para dar pedaladas al estilo normal, aunque notarás que la bici es algo más pesada que una normal.

La sensación

Mi problema para no ir a trabajar en bici es que vivo en un barrio rodeado de grandes cuestas, de modo que tanto a la ida como a la vuelta tenía que subir alguna muy inclinada para lo que mi forma física me permite hacer sin sudar demasiado o sin quedarme sin aliento (sí, el deporte nunca fue lo mío). Y es que ese es quizás el único inconveniente de la bici: si vives en una zona de pendientes, tiene una curva de adaptación un poco complicada, y eso es lo que soluciona una bicicleta eléctrica.

Pero aparte del hecho de no llegar sudado al trabajo, la principal ventaja de la bicicleta eléctrica es que me proporcionaba mucha confianza. La confianza de ir por la calzada y saber que aunque estuviese cansado, o se acercase una cuesta arriba, mantendría una velocidad mínima constante para poder moverme entre los coches sin problemas. Esto parece un detalle trivial, pero para mí ha sido algo fundamental.

La bicicleta eléctrica no hace ruido, solo un zumbido prácticamente imperceptible. Al principio resulta extraño hacerse a su manejo: la asistencia a la pedalada se activa cuando llevas dados un par de pedales, y se nota como un ligero acelerón. Después, mantiene esta velocidad mientras estés pedaleando, eliminando la asistencia eléctrica segundos después de parar de hacerlo. Por supuesto, el motor eléctrico responde a los frenos de la bicicleta.

Aunque la que yo probé no lo tenía, suelen llevar una pantalla en la que ver el nivel de asistencia que le estamos pidiendo y la batería que le queda. Así es más fácil apurar al máximo y recurrir a la fuerza eléctrica solo cuando vamos a subir una cuesta o estamos cansados, evitando gastar energía por ejemplo en calles planas o cuestas abajo.

La batería de la bicicleta que probé se podía extraer, y como medida de seguridad (tal vez excesiva, ya que va sujeta con una llave) la sacaba antes de dejarla aparcada en la calle y la subía conmigo a la oficina. En el caso de la bici que estuve probando, la batería llena tiene una duración de unos 40 kilómetros, en mi caso más que suficiente (me daría para ir y volver al trabajo dos veces cada día). Solo hay que acostumbrarse a cargarla como quien carga su teléfono móvil, con un cargador que recuerda bastante al de los portátiles antiguos, directamente a la red eléctrica de casa. En caso de ir mal de autonomía, o como medida de precaución, puede ser una buena idea dejar un cargador en el lugar de trabajo.

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Bicicleta eléctrica de ByBike City, con la batería en el compartimento de la cadena.

Acelerador

Algunas bicicletas eléctricas incorporan también un acelerador, que se puede activar girando el puño del manillar o con un botón. Esto permite que la bicicleta avance sola con el motor eléctrico, y aunque no tiene mucho sentido utilizarlo durante todo el camino, sí que es útil para salir el primero en los semáforos o evitar colisiones con algún coche despistado en pocos segundos.

Sin embargo, la normativa europea no permite su uso en vías públicas, ya que una bicicleta que se mueva con su propia propulsión sin pedales se considera motocicleta, y necesita matriculación y permiso de conducir. De modo que lo dicho en el párrafo anterior es simplemente teórico.

Tipos y precios de bicicletas eléctricas

Captura de pantalla 2012 07 08 a las 20.02.28 300x204 Una semana en bici eléctrica

Contenido de un kit para transformar una bicicleta en eléctrica

Como decía, existen todo tipo de bicicletas eléctricas. La que yo estuve probando era una plegable, y salvo por la batería adosada a una barra, no habría forma de decir que era eléctrica. También se venden como bicicletas de ciudad (estilo holandés), e incluso algunas marcas han lanzado algunas que esconden la batería en el compartimento de la cadena. El precio es, por supuesto, algo superior al de una bicicleta tradicional: desde 900 hasta 1500 euros.

Para quienes ya tienen bici, como es mi caso, es muy interesante la posibilidad de comprar un kit eléctrico. Existen para casi todas las bicicletas, y proporcionan los componentes necesarios para convertirla en eléctrica: batería, controlador, cargador, kit para la rueda… su precio varía mucho dependiendo de las prestaciones, desde algo más de 200 euros hasta los 600.

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Sobre el autor
Licenciado en Comunicación Audiovisual, redactor y coordinador de proyectos en redes sociales.

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6 thoughts on “Una semana en bici eléctrica

  1. Efectivamente los motores sin escobillas son más eficientes pero jo con identificarlos externamente por el tamaño porque no necesariamente; lo normal es que los más grandes sean sin engranajes; los chicos, con.
    Más información en mi blog.
    Salud y pedal

  2. Hola, voy a publcar pronto mi post con mi bicicleta electrica, me costo alrededor de 500 euros, fuera de la calidad de la bicicleta, que puede ser mas o menos robusta, con amortiguación o sin frenos a disco o no, etc.

    El Kit electrico vino de china, es de 350W y es muy bueno, la calidad de las otras piezas, son cables y reguladores de velocidad, nada demasiado imoportante o caro. LO que considero mas importante es EL MOTOR y LA BATERIA. La nueva generación de motores osn sin escobillas, los otros grandes se rompen con frecuencia, estos parece no hasta el momento y todas las grandes marcas (Hercules, Alemana) los usan. Y con respecto a la bateria, el precio va a cambiar segun el tamaño y autonomia de la misma, las hay mas baratas y pesadas o de nueva generación que se encuentran solo la bateria desde 500euros. Imprecindible bajo mi punto de vista es el MOTOR sea sin escobillas (brushess). Y que la bateria te rinda una autonomia nunca por debajo de los 25 – 30 km.

    Ahora si lo que quieres es calidad en todas las piezas, tienes bicis electricas y plegables Hercules. de aluminio, muy livianas con baterias muy pequeñas (incluso algunas vienen dentro del cuadro de la bici) cambios frenos y calidad Alemana y no china salen desde los 1500 euros.

    Con mi bici no tuve ningun problema hasta el momento (año y medio de uso) excepto la autonomia que se redujo en 5km

  3. Un par de apuntes con relación al comentario dejado por @madricicleta: una bicicleta eléctrica de 400 euros no tiene calidad alguna, por lo que seguro que necesitará servicio técnico, suponiendo que una bicicleta eléctrica de ese precio lo tenga. Por otra parte, comprar un bicicleta eléctrica por internet no es sinónimo de no disponer de servicio técnico (algo no muy necesario si se adquiere una bicicleta de mediana calidad, cuyo precio siempre será superior a los 750 euros). 25kmh lleva vendiendo bicicletas eléctricas desde el 2009 y ninguno de nuestros clientes ha carecido de servicio técnico. Solicitar una bicicleta eléctrica a un distribuidor sin tienda física no es un peligro, sólo hay que saber a quién se compra (curiosamente, la gente no se fía de quien debe fiarse y al contrario; esto lo demuestra la cantidad de hipotecas firmadas).

  4. Gracias Fernando, un artículo muy interesante. Las bicis eléctricas tienen un gran futuro en Madrid por sus cuestas y temperaturas elevadas en verano.
    Respecto a los kits, los que he visto no son nada estéticos, queda el cableado por fuera de los tubos de la bici, por lo que yo recomiendo adecuarse del acabado antes de comprarlo
    Otro apunte respecto al rango de precios: La mía me costó 400 €, si bien no es plegable y comprada por internet (importante de cara al servicio técnico)
    Espero escribir una entrada sobre el tema cuando termine de probarla.

    ¡A pedalear!
    @madricicleta