La imagen de la semana que queremos compartir con vosotros en esta ocasión tiene ya casi cuarenta años y, sin embargo, es plenamente vigente hoy en día. Concretamente, corresponde a una campaña emprendida por Transportes de Barcelona (la actual Transports Metropolitans de Barcelona) en el año 1973 con el objetivo de hacer ver a la población los inconvenientes del uso masivo del coche y los beneficios que aportan los carriles reservados para autobuses.
En los años 70, con la proliferación del coche, comenzaban a producirse los primeros atascos, afectando a la velocidad comercial y a la regularidad de las líneas de autobús. Desgraciadamente, estos problemas se han agravado durante las décadas posteriores y hoy el intenso tráfico de las grandes ciudades y la excesiva dependencia del coche suponen una importante merma en la calidad de vida de la ciudadanía y un grave perjuicio a nivel económico, sanitario y ambiental para la sociedad en su conjunto.
Por eso, hoy más que nunca, es necesario que la Administración adopte medidas que hagan del transporte público una alternativa rápida, económica y práctica para desplazarse.