La prolongación de la L1 a Badalona sale a información pública

Con la llegada del verano y el final de la legislatura en otoño, el Departament de Política Territorial y Obres Públiques ha empezado a publicar varios estudios de cara a aprobar nuevas infraestructuras, entre ellas, la prolongación de la L1 de metro desde Fondo.

Prevista en el Plan Director de Infraestructuras desde hace tiempo, la prolongación de la línea L1 de Fondo a Badalona Pompeu Fabra (y previsiblemente hasta el mar, con conexión con la estación de Rodalies) se llevará a cabo en dos fases diferentes, la primera de las cuales es precisamente la que ahora se presenta a información pública.

El tramo, de 1’5 km, consta de dos paradas llamadas Montigalà Centre (no haría falta especificarlo, ya que es la única estación de Montigalà) y Lloreda-Sant Crist (aunque Lloreda está más cerca de las estaciones Montigalà o Fondo). Asimismo, se construirán unas cocheras y talleres entre las dos estaciones con capacidad para 14 trenes, que deben garantizar la futura demanda de la línea, una vez llevadas a cabo las ampliaciones previstas y aumentada la frecuencia de paso. Finalmente, también habrá una cola de maniobras al final del tramo, ya encarado hacia la futura prolongación.

Las obras de construcción de esta prolongación tendrán un gran impacto en las zonas verdes y al tráfico de la zona, ya que se harán entre pantallas. Para empezar, la estación Montigalà Centre estará situada bajo el Parc de les Muntanyetes, con diversos equipamientos, conectando Montigalà con Lloreda, Sistrells y Santa Coloma de Gramenet y, como su propio nombre indica, tiene unas pequeñas colinas que lo hacen característico y que podrían resultar afectadas por las obras. Además, como la estación se ubicaría bastante cerca de Fondo (a unos 500 metros), la zona ya queda más o menos cubierta, mientras que estará bastante alejada del Centro Comercial Montigalà, del polígono industrial donde se ubican Decathlon e Ikea y de los entornos de la Rambla de Sant Joan, en el barrio Nova Lloreda.

La segunda estación, Lloreda-Sant Crist, se ubicará en la Avenida de Puigfred, que es una calle con bastante pendiente, complicando el acceso a la estación desde el barrio de Nova Lloreda. La construcción del túnel y de las estaciones puede implicar el corte de esta calle, dejando como acceso a la zona comercial la pata norte de la Ronda y, en caso de que no esté finalizado el lateral de la autopista, cortando la conexión entre los barrios que hay por encima de ésta.

La afectación más importante, sin embargo, es bajo el Parc de Montigalà, donde se realizarán las cocheras. La solución elegida requerirá levantar toda la mitad sur del parque para dejar espacio para las cocheras subterráneas. Tanto este parque como el de les Muntanyetes datan de las Olimpíadas del 1992 y se encuentran en una zona densa como es la frontera entre Badalona y Santa Coloma de Gramenet. La justificación para hacer las cocheras en el parque es que constituye el único espacio de la zona que puede incluirlas, aunque quizá esto no es del todo cierto, ya que al final del tramo, junto a la cola de maniobras, entre la Travessera de Montigalà y la Avenida dels Vents, actualmente hay un descampado, en teoría reservado para el futuro estadio del FC Badalona, al lado de donde queda el actual Estadio Municipal, y que no debe confundirse con el campo del Badalona, en Can Solei.

De todos modos, la construcción de este tramo no es inmediata, dada la situación económica actual y el gran esfuerzo inversor que se está haciendo con la línea L9. Por lo tanto, las obras tardarán, como mínimo, 2 años y medio en empezar y previsiblemente se necesitará el mismo tiempo para construir el túnel y las estaciones. Esto debería hacer replantear el desarrollo del metro en Badalona, que en principio preveía la prolongación de la línea L2 hasta Morera. Las complicaciones en las obras de Badalona Pompeu Fabra, con el hallazgo de restos arqueológicos, parecen, sin embargo, haber enviado este plan al limbo.

En esta situación, y teniendo en cuenta que la materialización de la estación intermodal de Badalona Pompeu Fabra depende del traslado de la línea de tren al interior por parte de Fomento, que podría encontrar los mismos inconvenientes en el subsuelo, quizá convendría abandonar la idea de hacer llegar la línea L1 a la mencionada estación intermodal para que, a partir de Bufalà, cubriera las zonas a la que no llegará la línea L2 (Morera, Canyadó y Casagemes) para dar una alternativa a los barrios del norte de Badalona, y que fuese la línea L2, desde Badalona Pompeu Fabra, la que subiera a Bufalà.

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