La Sagrera-Meridiana, la nueva estación de Rodalies

Tras ser inaugurada oficialmente el pasado miércoles, ayer entró en servicio la nueva estación de Rodalies de La Sagrera-Meridiana, convirtiéndose en la décima que presta servicio de viajeros en el término municipal de Barcelona.

Esta infraestructura, cuya construcción obligó a cortar el servicio ferroviario durante más de cinco meses entre Arc de Triomf y Sant Andreu Arenal el año pasado, es, sin duda, la obra vinculada al transporte público más relevante que se pone en marcha en Catalunya este año.

Un intercambiador de primera magnitud

Por la estación de La Sagrera-Meridiana circulan las líneas R3, R4 y R7 de Rodalies y la línea R12 de Regionals. Asimismo, esta estación permite enlazar actualmente con cuatro líneas de metro (L1, L5, L9 y L10) y en los próximos años también conectará con la línea L4 procedente de La Pau. Por eso, se calcula que, cuando las líneas L9 y L10 se hayan construido en su totalidad y la línea L4 llegue a La Sagrera, esta estación intermodal será utilizada diariamente por unas 120.000 personas, resultando la que tendrá el mayor volumen de pasajeros de Catalunya.

El intercambiador que se crea con la apertura ayer de la estación de Rodalies supone una importante mejora para los ciudadanos de Barcelona, pero también para quienes residen, por ejemplo, en el Vallès Occidental, en Badalona o en Santa Coloma de Gramenet, pues las diferentes líneas de metro y de Rodalies que confluyen en él simplifican muchos de los desplazamientos y permiten reducir significativamente el tiempo de viaje de los usuarios.

Conviene tener presente que la estación de La Sagrera-Meridiana está estrechamente ligada a otro intercambiador que se está construyendo a poco más de 500 metros de ella para albergar la segunda estación de alta velocidad de Barcelona. En principio, este intercambiador comenzará a funcionar a finales del año que viene con una estación provisional para el AVE, si bien no estará completamente operativo hasta el año 2016, cuando pararán en él las líneas L4, L9 y L10 de metro, las líneas R1, R2 y R2 Nord de Rodalies, la línea R11 de Regionals y el AVE. Asimismo, contará con una estación de autobuses.

En definitiva, ambos intercambiadores forman parte de un proyecto estratégico no sólo para Barcelona, sino también a escala metropolitana. No en vano, las obras que se ejecutan en el barrio de La Sagrera constituyen la reforma urbanística de mayor envergadura que se lleva a cabo en la ciudad condal desde que se comenzó a construir el distrito tecnológico del 22@.

Aspectos controvertidos

A pesar de todo lo que os hemos explicado hasta ahora, creemos que es oportuno poner de manifiesto algunos elementos relacionados con estos intercambiadores que resultan cuestionables:

1. La continuidad de Sant Andreu Arenal, en entredicho. Debería plantearse la conveniencia de mantener la estación de Rodalies de Sant Andreu Arenal, en tanto que se halla a sólo una parada de metro de la de La Sagrera-Meridiana y no aporta conexiones con líneas de metro que no existan en esta última.

2. La ausencia de una estación de buses en La Sagrera. La importante oferta ferroviaria de esta estación hace recomendable, en nuestra opinión, que la estación de autobuses de Fabra i Puig se traslade a La Sagrera. De esta manera, los usuarios de buses interurbanos tendrían acceso también a las líneas L4, L5, L9 y L10 de metro.

3. Una nomenclatura confusa. Lamentablemente, con la inauguración de la estación de La Sagrera-Meridiana de Rodalies se ha optado por una nomenclatura que no resulta homogénea con la del metro. Así, mientras que en el suburbano la estación se llama La Sagrera, en Rodalies se ha denominado La Sagrera-Meridiana. Sin embargo, este no es un caso aislado cuando existen diferentes operadores. De hecho, es lo más habitual: Diagonal vs. Provença, Torre Baró / Vallbona vs. Torre del Baró, Clot vs. El Clot-Aragó, Fabra i Puig vs. Sant Andreu Arenal, etc. Sin embargo, consideramos que, precisamente por tratarse de una nueva estación de Rodalies y de una estación de metro que cambió de nombre hace sólo unos meses, no deberían tener nombres diferentes, pues ello no hace más que despistar a los usuarios.

Conviene poner de relieve que a lo largo de los últimos años se han barajado diferentes nombres tanto para el intercambiador que ya existe en La Sagrera como para el que contará dentro de unos meses con la estación del AVE. Así, hasta hace menos de un año esta estación se llamaba simplemente Sagrera. Sin embargo, cuando comenzó a planificarse la estación del AVE, se optó por referirse a la estación en que confluyen las líneas L1 y L5 de metro como Sagrera-Meridiana. Sin embargo, finalmente, el nombre que adoptó oficialmente la estación de metro fue La Sagrera, mientras que en Rodalies se ha optado por La Sagrera-Meridiana. En cambio, para referirse a la estación en la que parará el tren de alta velocidad, se ha hablado de Sagrera-AVE o de Sagrera-TGV, si bien es probable que ni uno ni otro sea el nombre que acabe siendo aprobado por la ATM.

Así, pues, tras constatar que se han barajado diferentes nomenclaturas (Sagrera, Sagrera-Meridiana, La Sagrera, La Sagrera-Meridiana, Sagrera-AVE y Sagrera-TGV), sin que se haya consensuado una que resulte homogénea en los diferentes operadores y que no provoque confusión entre la ciudadanía, desde ecomovilidad.net Barcelona proponemos que Rodalies adopte la nomenclatura del metro en la estación que se puso en servicio ayer, dejando de llamarse La Sagrera-Meridiana para pasar a llamarse, simplemente, La Sagrera, mientras que consideramos, para evitar confusiones, la futura estación intermodal que contará con el AVE debería adoptar un nombre que no incluya la palabra “Sagrera”. Podría optarse, por ejemplo, por ponerle el nombre de algún ciudadano barcelonés o catalán de reconocido prestigio.

4. Limitaciones poco lógicas de la integración tarifaria. Finalmente, cuando abra la estación intermodal en que confluirán el metro, Rodalies, Regionals y el AVE, se pondrá de manifiesto que a muchos usuarios les perjudica que el sistema tarifario integrado no permita pasar con un mismo billete de Rodalies a metro y, después, nuevamente a Rodalies.

Como hemos explicado, La Sagrera-Meridiana y Sagrera-AVE (o como acabe llamándose) serán estaciones de Rodalies absolutamente complementarias, pues en la primera paran las líneas R3, R4, R7 y R12, mientras que en la segunda lo harán las líneas R1, R2, R2 Nord y R11, por lo que a muchos usuarios de Rodalies les interesará pasar de la una a la otra (por ejemplo, para ir de un Vallès al otro o del Vallès Occidental al Maresme sin necesidad de pasar por Sants), gracias a las líneas L4, L9 y L10 de metro que las unirán. Convendría, pues, eliminar esta penalización económica para quienes necesitan utilizar dos veces un mismo operador durante un trayecto. De lo contrario, se les obliga a perder tiempo innecesariamente… o se le invita a optar por el vehículo privado.

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