El jueves pasado se dio un importante paso adelante a favor del transporte público en el eje de la antigua Carretera N-340, entre Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern, Esplugues de Llobregat, l’Hospitalet de Llobregat y Barcelona.
Y es que los ayuntamientos de Sant Feliu de Llobregat y de Sant Just Desvern aprobaron por unanimidad una moción en que se pide el paso recto de la línea T3 del Trambaix a través de la Calle de Laureà Miró y de la Carretera Reial, con el objetivo de reducir el tiempo de viaje a miles de usuarios de este medio, que actualmente son desviados de este vial, lo cual les hace perder 7 minutos en el tramo Pont d’Esplugues – Rambla de Sant Just.
A raíz de esta moción los ayuntamientos citados reclamarán la inclusión de esta variante en el nuevo Pla Director d’Infraestructures de la ATM. Esta decisión quiere poner fin al círculo vicioso en que se encuentra el transporte público en el corredor Sant Feliu – Sant Just – Barcelona, ya que dispone de autobuses no protegidos y de un tranvía segregado pero con un recorrido lleno de giros y tiene sobre la mesa una propuesta de metro que fue planificada hace 40 años pero aún no se ha materializado.
Esta ha sido una reivindicación histórica de la PTP del Baix Llobregat, que ha sido defendida en numerosos fórums y ante los responsables técnicos y políticos del transporte público de la región metropolitana. Actualmente, la PTP sigue recogiendo firmas para dar apoyo ciudadano a este proyecto, que ahora deberá encontrar financiación y unos plazos de ejecución tan breves como sea posible.
En definitiva, el paso del tranvía por Laureà Miró entre Sant Just y Esplugues repararía un agravio comparativo en cuanto al tiempo de viaje entre los usuarios del transporte público y los del privado en el corredor Sant Feliu – Sant Just – Esplugues – l’Hospitalet – Barcelona.
