Llamar a las cosas por su nombre III

Llamar a las cosas por su nombre (III)

En anteriores posts ya comentamos otros errores frecuentes al referirnos a algunos aspectos relacionados con la movilidad urbana. En la primera parte tratamos la problemática al usar los términos frecuencia, vagón y rotonda. En la segunda, definimos todos los tipos existentes de vías ciclistas. En esta ocasión, analizamos el uso (erróneo) de tres nuevos términos: vehículo privado, autobús interurbano y modo de transporte.

Vehículo privado/coche particular

Se trata de un error bastante común. Aunque al escuchar el término VEHÍCULO PRIVADO todos imaginamos que hace referencia a un coche privado, no es correcto. Dentro de los vehículos privados podemos encontrar, por ejemplo, una motocicleta o una bicicleta (ya nos advirtieron de este error en un comentario).

Por tanto, el término adecuado sería “COCHE PARTICULAR”, “coche privado”, o cualquier otro que no dé lugar a dudas.

Autobús interurbano/autobús metropolitano

En este caso, conviene diferenciar ambos términos para no confundirlos. Los AUTOBUSES INTERURBANOS prestan servicio entre 2 o más municipios. Por ejemplo, “un autobús que opera entre Madrid y Barcelona sería un autobús interurbano”.

En las áreas metropolitanas de grandes ciudades, además, existen otros servicios de autobús que operan en el interior del área metropolitana. Comúnmente también se denominan autobuses interurbanos, y no se trataría de un error pues cumplen con su definición, pero conviene llamarlos AUTOBUSES METROPOLITANOS para diferenciarlos de los primeros. En este sentido, se trata de servicios totalmente distintos. La normativa que deben cumplir es diferente, así como el ente que saca a concurso la concesión de los servicios.

Modo de transporte/medio de transporte

Se trata de otro error que cometemos con bastante frecuencia, utilizando ambos términos para referirnos a lo mismo.

El MODO DE TRANSPORTE es el sistema o método por el cual algo se desplaza (modo aéreo, ferroviario, terrestre o marítimo). Por tanto, es erróneo decir “el autobús es un modo de transporte que […]”. El MEDIO DE TRANSPORTE, en cambio, hace referencia al tipo de vehículo que se utiliza (avión, metro, tranvía, autobús, coche, bicicleta, barco, etc.).

Si además de todos los que hemos mencionado, conocéis otros errores frecuentes, indicadlo en un comentario.

Sobre el autor
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos especializado en Transportes. Actualmente realizando estudios de doctorado en el Centro de Investigación del Transporte (TRANSyT), en el área de Gestión de la Movilidad, donde además participa en varios proyectos relacionados con la ciudad y su movilidad.

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5 thoughts on “Llamar a las cosas por su nombre (III)

  1. Otra confusión que se produce a menudo es identificar «transporte público» y «transporte colectivo». El transporte colectivo puede ser —y a menudo es— privado, como sucede con los servicios de autobús discrecionales para los trabajadores de las empresas o con las rutas escolares. El taxi, por el contrario, es público pero no es colectivo.

  2. Un autobús metropolitano de Madrid, a pesar de estar afectado a un servicio público, ¿sigue siendo de titularidad privada? ¿el propietario del autobús es una empresa privada? ¿podríamos incluirlo como vehículo privado?

    1. La titularidad del vehículo no tiene nada que ver. Presta un servicio público, cuyas condiciones son establecidas por la Administración que además lo subvenciona.