Aprobada la nueva ordenanza de movilidad, pero sin cambios

Ya han entrado en vigor las modificaciones a la ordenanza de movilidad del Ayuntamiento de Madrid, de las que ya os adelantamos los puntos principales cuando se publicó el borrador. Los nuevos artículos tenían entre sus objetivos regular la presencia de ciclistas en la ciudad, debido a la creciente presencia de la bici en nuestras calles.

Estos cambios recogen cuestiones que el colectivo de ciclistas urbanos venía reivindicando, como la necesidad de circular por el centro del carril o la obligación de mantener una distancia de seguridad entre automóviles y ciclistas. Sin embargo, desde la publicación del borrador se apreciaron defectos en la normativa: puntos donde resulta ambigua o prohibiciones sin sentido. Una ordenanza mejorable, especialmente comparado con las de otras ciudades españolas.

Alegaciones que no han sido escuchadas

Durante el periodo de información pública, en ecomovilidad.net redactamos un escrito de alegaciones tanto generales como al articulado. No fuimos los únicos. Muchas otras llegaron al Ayuntamiento por parte de particulares, o representando a colectivos como Pedalibre.

Aunque aún no se han recibido las contestaciones a las alegaciones presentadas, el texto definitivo ha resultado ser un calco del borrador original. Esperamos conocer los motivos por los que no se han efectuado los cambios demandados, ya que como podremos comprobar, un cumplimiento ‘tal cual’ de la nueva ordenanza puede que complique aún más la circulación, en vez de mejorarla.

No repetiremos las alegaciones presentadas (las puedes consultar aquí) sino que destacaremos algunas de las situaciones que, desde hoy, pueden producirse con la norma en la mano. La más grave, a nuestro juicio, es la obligación de que la bicicleta circule por el carril derecho en todas las vías con más de un carril, excepto para girar. No sólo contradice la norma estatal superior a ella (que en vía urbana permite circular «por el carril que mejor convenga a su destino») sino porque puede provocar situaciones de riesgo evitables. Si las bicis sólo pueden circular por el carril derecho, ¿cómo sobrepasan a los vehículos aparcados en doble fila? ¿Cómo pueden elegir su dirección en una intersección con carriles de giro?

Según la norma, los vehículos a adelantar o en doble fila deben rebasarse sin cambiar de carril.

Conducir al margen de la norma

En la práctica, la solución es fácil: se cambia de carril, aunque al margen de la legalidad. No obstante, el problema no es una posible sanción (que dudamos que se produzca) sino la falta de respaldo jurídico, sobre todo en caso de accidente, reclamaciones de aseguradoras, etc. que dejarían a cualquier usuario indefenso por no circular conforme a una norma que, como ya se argumentó, tiene carencias. Las nuevas normas, lejos de legitimar la circulación del ciclista en calzada, lo relegan a un lado, condenándolo a circular por el carril más complicado: el de la doble fila, los baches, coches que se cruzan, entre el carril-bus y el resto de carriles. Un verdadero paso atrás.

Ya hay quien, a falta de la necesaria difusión oficial, hace la suya propia. Foto: dialogotomía.blogspot.com

También destacan las «normas sin sentido», como la prohibición de aparcar bicicletas en plazas públicas (nos gustaría saber el motivo) o la que prohibe atarlas a cualquier elemento de mobiliario urbano. Si definimos mobiliario urbano, veremos que no sería posible atar la bici a ningún lugar seguro, ni siquiera al propio aparcabicis, el cual también es mobiliario urbano.

Siendo sensatos, estas nuevas normas no cambiarán la forma de ir en bici por Madrid; al igual que antes se circulaba por el centro del carril pese a que la norma decía lo contrario (aspecto que, afortunadamente, modificaba el borrador). Sin embargo, las modificaciones se quedan cortas de cara a lograr su objetivo inicial: fomentar el ciclismo urbano. Esta meta sólo es posible mediante actuaciones simultáneas en varios ámbitos: infraestructuras adecuadas, implantación de bici pública, campañas de pedagogía ciudadana y difusión, organismos municipales como la Oficina de la Bicicleta o la Fundación Movilidad… y por supuesto, una legislación favorable. ¿Estamos ante otro paso en falso en la política ciclista de la ciudad?

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10 thoughts on “Aprobada la nueva ordenanza de movilidad, pero sin cambios

  1. Una pena que se hayan pasado las alegaciones por el forro…

    Pero lo que no entiendo, es que haya normas contrarias al Código de Circulación. Una bici como vehículo debe cumplir el Código de Circulación, el cual me permite utilizar el carril que más convenga a mi destino. En fin, es absurdo. Y más absurdo aun lo de no poder atar la bici en el mobiliario urbano…

    Esperemos en el futuro se reflexione sobre estos aspectos poco cabales, y sin duda, redactados por alguien que no se mueve en bici.

    Un saludo.

  2. Era de esperar que la Normativa fuera incongruente con la Sostenibilidad ciudadana, y el uso de la Bici en Madrid. Este ayuntamiento siempre actúa asi.
    Ya llevan años olvidando un genial Plan Director que de ser utilizado hubiera traido alguna satisfacción, pero solo costruyen aceras bici que no necesitamos los ciclistas, ni los peatones. Ya que nos enfrenta, y el problema del abuso del coche, sigue sin solución.
    Esperemos que lleguen cambios al ayuntamiento, y que no vuelvan a salir elegidos, porque es el peor equipo que nos podría tocar.
    Además de quu nos han empeñado por 30 años por muchos millones, empeorando ahora con el aumento de intereses, y la usura que recibiran de los bancos.

  3. Se os olvida decir que esta normativa, al mantener el permiso apra que las motos aparquen en las aceras, asienta definitivamente el uso de estos espacios peatonales por parte de los motociclistas.

    Por cierto, ¿dónde se puede descargar la normativa?

  4. Tenemos un ayuntamiento que vive al margen de la realidad de la ciudad y esta es una muestra más.

    Lejos de escuchar a los colectivos sociales y fomentar la participación ciudadana (precepto básico en cualquier teoría administrativa) nos encontramos con esto: Decenas de alegaciones presentadas por colectivos especializados que solo hacían mejorar la ordenanza no tenidas en cuenta por motivos desconocidos (dado que en esta línea, el ayuntamiento contraviene la legislación que obliga a informar a los alegantes de los motivos por los que se considera desestimada la alegación) y el trabajo de los grupos políticos de la oposición.

    Una vez más, rodillo al canto que para eso hay mayoria absoluta y todo a la basura. Todo a la basura…. hasta que haya un accidente porque alguien cumpla la ordenanza y se embarque en una aventura legal (que gana seguro, puesto que una de las bases de nuestro sistema jurídico es la jerarquía normativa, es decir, que una norma de orden inferior no puede contravenir a una superior) que acabe en el Supremo con un recurso de casación entre el código de circulación y la ordenanza.