¿Afecta nuestra movilidad al cambio climático?

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Hoy se celebra el Blog Action Day: una vez al año, miles de blogs de todo el mundo se centran en un problema actual y plantean cuestiones sobre su tratamiento. De este modo tiene lugar una discusión global en el mismo día, ayudando a crear conciencia y despertar inquietudes sobre el tema en cuestión.

Este año el tema a tratar es el cambio climático, aspecto en el que nuestra manera de movernos está directamente implicada hoy en día. Pero, ¿hasta que punto? Analizaremos el impacto de la movilidad en las emisiones, desde la escala local que vemos día a día hasta una perspectiva global.

¿Que es el cambio climático? ¿Por qué se produce?

Como muchas de las palabras de moda hoy en día (ranking encabezado por “sostenibilidad”), el cambio climático se menciona a menudo sin tener claro su significado.

Por “cambio climático” se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables

Naciones Unidas

El calentamiento global es un hecho fuertemente contrastado por las estadísticas disponibles. Sin embargo, existen discrepancias sobre sus causas. Un sector de la comunidad científica atribuye dicho cambio a ciclos puramente naturales, mientras que desde otra parte se ataca a la intervención humana como único causante. La opción mas admitida actualmente constata que el calentamiento global es parte de un ciclo natural, agravado e intensificado por la acción del hombre.

¿Y que ha hecho el hombre? Pues se achaca principalmente a la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) durante los últimos dos siglos, especialmente CO2, motivo por el que se suscribió el conocido Protocolo de Kioto. Pese a que las causas del problema son sobradamente conocidas, cada día la solución se aleja debido a intereses propios; pues una reducción de emisiones conllevaba un frenazo al desarrollo industrial de cada país, especialmente aquellos en vias de desarrollo.

Este aspecto es conocido por todos y no profundizaremos mas. Si deseas obtener mas información, ¡hoy es el día! En la web del Blog Action Day encontrarás un listado de bitácoras que hoy se centran en el cambio climático.

Pero moverse también es necesario ¿Afecta a todo esto?

Mas de lo que pensamos. Sólo en Madrid, existen varios millones de potenciales emisores de GEI. Puede que tengas unas decenas de ellos bajo tu ventana, camuflados como objetos de lujo, poder personal, y productos de primera necesidad. Los hay caros y baratos, mas bonitos o mas feos, pero todos tienen algo en común: contaminan. Y mucho.

El transporte es uno de los principales responsables en emisiones contaminantes. Foto: laPTP

El transporte es uno de los principales responsables en emisiones contaminantes. Foto: laPTP

Suena extremista, pero hoy en día la sociedad no tiene conciencia del poder de contaminación que tiene el vehículo privado. Los motores de combustión, al quemar combustibles fósiles, generan grandes cantidades de gases contaminantes. Siempre que se habla de “efecto invernadero” se alude a industrias con grandes chimeneas, cuando el transporte es el responsable del 40% de las emisiones de Co2, de las cuales sólo el vehículo privado y los camiones se llevan el 80%. El transporte aéreo y los autobuses no quedan tampoco exentos de responsabilidad.

Sin embargo, aunque los efectos del cambio climático se transfieran a escala global, existe una componente local muy importante en forma de contaminación atmosférica. Las sustancias contaminantes en las áreas metropolitanas (NO2, SO2 o partículas entre otros) son causantes de graves enfermedades respiratorias, que provocan 16.000 muertes al año sólo en España.

¿Y yo que puedo hacer?

Es muy hipócrita (y muy propio de nosotros) echar balones fuera: la culpa la tienen los chinos, EEUU, el gobierno, los (otros) que usan el coche, las industrias, etc…

Cierto es que es responsabilidad de las administraciones el legislar adecuadamente para guiar a la sociedad a solucionar los problemas que nos afectan. Y también es cierto que algunas medidas nos llevan por el camino opuesto. Pero a fin de cuentas, es el ciudadano el que cada mañana decide cual va a ser su modo de desplazamiento. Si somos nosotros los que tenemos la última palabra, somos en consecuencia responsables de nuestros actos.

Y aunque la necesidad de moverse es cada día mayor, existen iniciativas personales que pueen contribuir a reducir el impacto de nuestros desplazamientos. Algunas ideas:

  • Plantea (y planea) como te mueves. Te llevará cinco minutos calcular costes, tiempos e impactos. Piensa en como mejorarlo ¿Me compensa buscar aparcamiento? ¿Tardaría menos en tren que en metro? ¿Por que no ir en coche (o bici) a la estación? Hay gente que con tal de no sopesar estos cinco minutos, opta por la solución fácil sin pensar que existen alternativas mas económicas y/o rápidas.
  • Si optas por el vehículo privado, piensa en como reducir tu impacto. Una conducción eficiente ahorra emisiones, ahorra combustible y reduce la accidentalidad y la congestión. El consumo y las emisiones crecen exponencialmente con la velocidad.
  • Si un coche contamina, dos contaminan el doble. Busca compartir coches con amigos, compañeros y conocidos; sobre todo en trayectos frecuentes. Es mas seguro, mucho mas eficiente, y mas entretenido. Piensa que puedes llevar hasta 5 personas cuando ahora vas solo.

Piensa en todos los desplazamientos que realizas al día, multiplicados por todos los días del año. Y ahora extiende esos datos a todo tu entorno: familia, amigos, compañeros de clase y trabajo… ¿Te imaginas que todos estuvieran concienciados?

Hay una frase recurrente que hoy va a ser nuestro cierre: piensa globalmente, actúa localmente. Y es que el hecho de que nos encontremos ante un problema global no es impedimento para que cada uno de nosotros pueda poner de su parte.

A lo largo de hoy, permanece atento a las novedades en ecomovilidad.net. Os daremos mas información sobre el Blog Action Day.

Nuestro agradecimiento a laPTP por los datos aportados sobre contaminación atmosférica.

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8 thoughts on “¿Afecta nuestra movilidad al cambio climático?

  1. Sin duda, nuestras costumbres de movilidad, ayudarán a reducir las emisiones. Desde una conducción responsable (evitando acelerones) hasta compartir coche y usar el transporte público en desplazamientos donde el coche es prescindible.
    Pero que duda cabe también, que mucha de la responsabilidad la tienen nuestras leyes permisivas, y más que palos a los ciudadanos habría que dárselos a los políticos, que son los que legislan, y los que consienten la situación actual:

    ¿por qué se consiente que siga produciéndose energía con carbón? ¿por qué se consiente que en pleno centro de Madrid siga habiendo muuuchas casas con calderas de carbón? ¿por qué no se obliga por ley a que los coches lleven 6ª marcha (que permite grandes velocidades con un consumo bajísimo? ¿por qué sólo el Toyota Prius es la única alternativa híbrida desde hace años? ¿por qué han desaparecido los autobuses de hidrógeno? ¿Por qué tenemos un sistema tarifario de transportes que disuade a muchos usuarios?

    Sinceramente, en todo esto poco tiene que ver el ciudadano de a pie.

    No cabe duda de que somos a veces unos comodones a la hora de desplazarnos, pero desde luego, hay medidas sencillas (carriles bus eficientes o un STI por ejemplo) que invitarían a dejar el coche en casa.

    Un saludo.

    1. En esa linea ha ido nuestra pregunta de esta mañana en el acto del blog day y las de otras organziaciones como Greenpeace (asunto carbón) o Ecologistas en Acción (Autopistas…)

  2. Gran,gran,gran artículo, sí señor. Yo creo que ante esta aituación, sólo hay una solución: el palo. El palo recaudatorio, concretamente. Limitación del número de vehículos, y al que se la salte, multa al canto. Y gorda. De hecho, ya que las industrias pagan por lo que contaminan, va siendo hora de que las ciudades hagan lo propio. No me refiero a impuestos en el coste del combustible, que al final sólo fastidian a los profesionales y no disuaden a los miles de conductores que utilizan el coche a lo loco. Me refiero a un pago real sobre la contaminación emitida por cada ciudad y que sea abonado anualmente por cada ciudad, es decir, pos sus ciudadanos. Esta es la ÚNICA manera de que los Ayuntamientos, que al final son los que se tienen que responsabilizar, se pongan las pilas y se tomen el asunto en serio.

    1. Esto tan razonable que propone Ciclostático se llama “internalización de los costes externos”. Los desplazamientos en vehículo privado, además de los costes que directamente paga el usuario, tienen otros que paga toda la sociedad: congestión viaria, ocupación del espacio, siniestralidad, contaminación (local), contribución al calentamiento global. Si se evaluasen en euros estos costes y se le hicieran pagar íntegramente a cada usuario por sus desplazamientos, otro gallo nos cantaría: probablemente resultaría que el coste de desplazarse en vehículo privado sería disuasorio para muchos.

      1. Estoy de acuerdo con vosotros, pero con unas inevitables reservas. Este tema da para varios post.

        Evidentemente, la sociedad no es consciente de los MILES DE MILLONES que se pierden en externalidades, cantidades que superan con creces a los propios costes del transporte. Es preciso incidir en este aspecto mas allá de las “simplonas” (por su aplicación) medidas actuales, que podemos resumir en:
        >Impuestos especiales varios sobre el combustible.
        >IVTM, que es un impuesto municipal.
        >Impuesto de matriculación. Eso si luego las CCAA no lo regalan, como la nuestra.
        >Una sajada tremenda en tasas y autoescuela para sacarse el carnet, que no repercute en nada, pero que es dinero.

        No incluyo a las multas, pues soy de la firme opinión de que no se pagan si se conduce correctamente.

        Ahora bien, tampoco creo que aplicar la política del palo colectivo sea el milagro. En primer lugar, porque una medida semejante, por muy “justa” que sea llevaría a la demencia a mas de uno. Y ningún gobierno acataría una medida tan impopular, siendo realistas.

        Por otra parte, nadie esta libre de pecado: el transporte público también tiene externalidades, aunque en mucha menos cantidad. ¿Entonces? Pues que en el caso del transporte público, no sólo los operadores no acarrean con sus gastos externos, sino que ni siquieran cubren gastos propios, teniendo que subvencionar la administración esta diferencia entre gastos e ingresos. Mas de un 55% de subvención en Madrid.

        No se si se me entiende la necesidad de entender los gastos externos como algo necesario en el estado actual. Esto no quiere decir ni mucho menos que se ignore ni que se ataje; como ejemplo tenemos una directiva marco europea, la “euroviñeta”, que plantea gravar el transporte de mercancías en función de sus costes externos para mejorar su productividad. Sería un paso adelante en uno de los sectores en donde estamos mas retrasados; otro tema para unos cuantos post.

  3. Enhorabuena por el artículo, Adri, muy bien explicado. Cada uno de nosotros puede poner su granito de arena no sólo para detener el cambio climático, sino para evitar el deterioro del medio ambiente y hacer las ciudades un poco más habitables.

    Un saludo