Cómo el transporte público nos ayuda a ahorrar tiempo

Hay temas en los que popularmente se piensa que el transporte público tiene la batalla perdida, como en el tiempo de desplazamiento. Sin embargo, no tiene por qué ser así: utilizar el transporte colectivo puede servirnos para ahorrar tiempo.

Y es que no siempre el coche es la manera más rápida de moverse. Los medios con plataforma reservada (tranvía, metro, tren, autobús en carril bus…) no se quedan atrapados en los atascos, deteniéndose sólo en sus paradas habituales. Por otro lado, una de las principales comodidades del transporte público es no tener que buscar aparcamiento: en muchas ocasiones al desplazarse en coche, esta labor lleva casi tanto tiempo como el propio viaje, duplicando su duración.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta cómo contamos el tiempo de desplazamiento. Muchos usuarios exclusivos del vehículo privado tienen una percepción equivocada del tiempo que tardan en moverse en coche y tienden a redondearlo a la baja. Hay que tener en cuenta que para ser justos en una comparativa, hay que contar desde el momento en que salimos de nuestro origen y llegamos a nuestro destino. El camino hacia el sitio donde hemos aparcado, el posible pago del garaje, la búsqueda de aparcamiento y el desplazamiento desde allí hasta nuestro destino también deben ser considerados en el cómputo de minutos totales; del mismo modo que si viajamos en metro no comenzaríamos a contar el tiempo en el momento en que el tren se pone en marcha.

Aun con todos los elementos anteriores, es cierto que en gran parte de los casos el transporte público tarda más tiempo en llevarnos de un sitio a otro. Sin embargo, esta aparente desventaja se ve compensada con otra ventaja: en estos medios, somos llevados. No tenemos que hacer nada en exclusiva, como cuando conducimos, de modo que podemos aprovechar estos minutos para hacer otro tipo de labores que nos quitan tiempo a lo largo del día.

Leer algunos capítulos de libros, repasar temario de un examen, leer el periódico, contestar emails, visitar nuestros blogs favoritos, actualizar las redes sociales, jugar un videojuego o simplemente relajarte completamente unos minutos son labores que a cualquier persona con sentido común no se le ocurriría realizar mientras conduce. De este modo, al llegar a nuestro destino aunque sea unos minutos después, nos encontraremos con que no tenemos que dedicar más tiempo a leer los emails del día, por ejemplo.

Por eso, desde ecomovilidad.net aplaudimos las iniciativas de las empresas operadoras que facilitan este tipo de actividades. Ejemplos de ello son la red de Bibliometros instalada en la red de metro y que permite que podamos disponer cómodamente de libros sin salir de la estación; de la instalación de wifi gratuito en los autobuses de la EMT o de los Puntos de Donación de Prensa de los andenes de Cercanías (aunque seguramente serían más eficaces dentro de los propios trenes, como en otras ciudades europeas). Se trata de iniciativas que nos ayudan a optimizar el tiempo de desplazamiento y que deberían extenderse a las otras redes.

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8 thoughts on “Cómo el transporte público nos ayuda a ahorrar tiempo

  1. Bueno, hay algo que si se puede hacer pasivamente en el coche y que no se puede hacer, por lo menos en el metro, que es escuchar la radio.

    Por otra parte añadiría que el tiempo que se mide con el coche es mas a menudo el de carretera libre que no el de atasco, y que no se tienen en cuenta los atascos gordos (que por otra parte, son mas comunes que lo que se percibe).

    Lo cual no quita que excesivamente rápido el transporte público tampoco es, a poco que tengas que ir algo lejos y hacer un par de transbordos, se te va a la hora muy rápido. Parece que hace falta un medio que reduzca a la mitad cruzar una ciudad y con transbordos rápidos y cómodos con todo, con tiempos competitivos con el coche incluso despejado y aparcando en la puerta. Cosa que cercanías no acaba de cumplir, en el ciudad va a ritmo de metro o peor.

    1. Y en periferia falla en el primer y último tramo. La dificultad de acceso a las estaciones de cercanías es horroroso en todos los medios de transporte: el coche tiene que meterse en un atasco para llegar al parking disuasorio, el típico bus local es horroroso, muchos recorridos a pie directos están vallados. Puntualmente la bici es algo más efectiva.

    2. Lo de la radio no me parece grave, salvo para noticias o retransmisiones deportivas. Para todo lo demás, y si vamos en túnel, tenemos música en MP3 o programas en podcast.

      Desde hace un año, aprovecho mis viajes en tren (30′ ida, 30′ vuelta) para ver en un pequeño reproductor programas como Polònia o Crackòvia en podcast. Un tiempo que aprovecho estupendamente, se me pasa volando, no podría verlo en coche, y tampoco podría verlo en TeleMadrid 😉

  2. Que buen artículo.
    A mis compañeros, amigos, o vecinos siempre se lo digo. Porque claro ellos dicen <>, por ejemplo, y en realidad tardan una hora. Aparte de la infelicidad que créan los atascos, el propio tráfico, o no encontrar donde aparcar.
    Además esta demostrado que en trasporte colectivo, o Bici siempre se tarda menos que en el vehículo privado. Aparte de que ganas en Sostenibilidad, menos Contaminación, y mantenimiento, y otros muchos gastos del coche.
    Pero como bien dices en el trasporte público puedes ganas en tiempo libre, o incluso de trabajo; porque es un rato que puedes aprovechar hacer mil cosas.