Denominar Atocha Renfe como «Atocha-Constitución del 78» sería un gran error

El metro de Piongyang tiene una forma muy curiosa de denominar sus estaciones: en lugar de hacer referencia a lugares cercanos, los nombres aluden a conceptos revolucionarios, como Construcción, Reunificación o Fundación Nacional. Estos nombres son claramente propagandísticos, y algo único en el mundo… aunque esa unicidad les será breve si el metro de Madrid continúa con una tendencia muy similar, que en marzo llegará a una estación más: Atocha Renfe, cuyo nombre pasará a ser «Atocha-Constitución del 78».

La historia: cómo llegamos a las dos Atochas, cómo perdimos una, y qué pasa con la otra

Empecemos por el principio. El 26 de diciembre de 1921, dos años después de la apertura del primer tramo de metro, se inauguró la ampliación hasta Atocha, una estación situada en la Plaza de Carlos V conectada con la marquesina original, donde ahora están las palmeras. Con la ampliación de la terminal ferroviaria se inauguró en julio de 1988 la estación de Atocha Renfe. Aunque también tiene accesos a la calle, la idea es poder ir directamente del metro a la nueva zona, de la cual podría decirse que forma parte.

El problema llega en 2018, cuando Atocha (la de 1921) es renombrada como Estación del Arte. Hablaremos más adelante del porqué, pero por ahora diremos que el cambio no fue muy bien recibido. Poco más de dos años después, Atocha Renfe cambiará a Atocha-Constitución del 78, según Metro porque la liberalización ferroviaria y la llegada de nuevas empresas harán inadecuada la mención a Renfe. ¿Qué tiene esto que ver con la Carta Magna? Pues nada.

La pacodeluciación, o cómo eliminar las referencias espaciales de los nombres de las estaciones

Los casos de Atocha y Atocha Renfe son dos de los varios cambios de nombre de los últimos años, que han recibido en conjunto el término de pacodeluciación. Este palabro viene de Paco de Lucía, una estación inaugurada en 2015 en el barrio de Mirasierra. Su nombre no se debe a un barrio, distrito, plaza o calle, sino a que el músico de mismo nombre vivió en el barrio y falleció 13 meses antes de la inauguración de la estación. ¿Es esto motivo para dedicarle una estación? Yo diría que no, pero bueno, prosigamos.

En 2017 cambió de nombre Estadio Olímpico pasando a Estadio Metropolitano por el traslado del Atlético. Un cambio lógico que provocó otro ya no tanto, el de Metropolitano a Vicente Aleixandre en 2018 para evitar confusiones de aficionados. La situación es parecida a la de Paco de Lucía: Vicente Aleixandre vivió cerca de la estación, en la casa Velintonia, que está en la calle que ahora lleva el nombre del poeta. Las asociaciones vecinales se mostraron favorables al nuevo nombre esperando que impulsase la recuperación de la casa como museo, que sigue en venta.

‘Estación del Arte’, de campaña publicitaria a nombre de estación

Junto a Vicente Aleixandre llegó Estación del Arte, que en principio era una campaña que ofrecía descuentos en los museos del Prado, Reina Sofía y Thyssen a los titulares del abono joven. La cosa no se quedó en eso, cambiando la estación de nombre alegando la confusión con Atocha Renfe y que se buscaba «asociar con más claridad el nombre de la estación a los tres principales museos de Madrid, que se encuentran en las inmediaciones». Esto por supuesto no tiene ningún sentido: el arte no se limita a esos tres museos, y éstos no justifican el nombre de la estación, igual que el Museo Naval no justificaría cambiar el nombre de Banco de España, o la Fundación March no ameritaría cambiar el de Núñez de Balboa.

El caso de Atocha Renfe es ya extremo. Como dije antes, la estación no tiene ninguna relación con la Constitución. Y aunque la hubiera, la Constitución sería como mucho una anécdota histórica y no el motivo por el que nombrar la estación de la principal terminal ferroviaria de Madrid.

La solución lógica

Es verdad que existen los problemas en los que se escuda Metro para hacer algunos de estos cambios. Metropolitano y Atocha pueden ser confusos, sobre todo para quien no está habituado a la ciudad, y Atocha Renfe no tiene sentido con la liberalización ferroviaria igual que no tendría sentido tener Aeropuerto Iberia.

El caso es que para solucionar el problema se deben escoger nombres lógicos que identifiquen dónde están las estaciones: Metropolitano puede ser Colonia o Parque Metropolitano, Atocha (la de 1921) puede ser Carlos V, como la plaza, o Reina Sofía, si se quiere mantener la referencia al museo. Atocha Renfe puede ser Estación de Atocha, Puerta de Atocha o, simplemente, Atocha, ahora sin equivocación posible. Paco de Lucía puede ser Costa Brava, calle en la que está la estación y nombre de ésta en el proyecto.

El porqué del sinsentido

«¡Eh eh, mirad! ¡Estoy haciéndome fotos junto al metro!»

Si los nombres que propongo son tan de cajón, ¿por qué no los ha usado Metro, y por qué ha usado las peores opciones posibles? Podríamos decir que es para llamar la atención. Me explico: una vez acabado el expansionismo electoralista de principios de siglo, los políticos de la Comunidad de Madrid de repente se quedaron sin un elemento político muy importante, el metro. Desde 2015, con la inauguración de Paco de Lucía (o las inauguraciones, más bien), solo han podido inaugurar Arroyofresno, una estación que estaba esperando la puesta en servicio desde 1999. Esto ha hecho que se pongan creativos: prometen ampliaciones de las que luego nadie se acuerda, reforman estaciones para visitarlas, inauguran botes de gel y, también, inauguran nombres. De hecho, a más loco el nombre, mejor: si Atocha Renfe pasa a Estación de Atocha, pues hablaremos un poco de ello y ya está. Si salen con Atocha-Constitución del 78 nos volvemos todos locos, salen en todos los medios, hablamos de ello en Ecomovilidad… y ellos obtienen más repercusión a cambio de que la red sea cada día un poco más difícil.

Nosotros, por nuestra parte, nos limitaremos a hacer lo único que podemos: reclamar a la Comunidad de Madrid que no cometa el gran error que sería Atocha-Constitución del 78. Porque igual que no nos queremos parecer a Pionyang en todo lo demás, en esto mejor tampoco.

Sobre el autor
Madrileño en general y estudiante de ingeniería civil en particular

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22 thoughts on “Denominar Atocha Renfe como «Atocha-Constitución del 78» sería un gran error

  1. Muy buen artículo. Habría que renombrar las estaciones con referencias espaciales o monumentales de la ciudad.
    Esto me recuerda a la de aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas, infumable.

  2. Que razón tiene, me gusta mucho la emt, por ello dejé de utilizar el metro, un día haciendo un trámite utilice línea 6, me perdí buscando la estación. Metropolitano.
    la estación del arte es horrible, extraño su nombre :Atocha. Pero si están por cambiar : Carlos V o Reina Sofía. Serían perfectos.
    Si, los políticos escucharan un poco a los ciudadanos.
    Un saludo.

  3. Mateo Corral, en todo lo que habéis escrito en el
    Editorial estoy de acuerdo,, tio.
    Pues si, para que entorpecer a los ciudadanos con otro cambio en la parada del metro (atocha renfe), en lo personal la ves pasada venía en el metro (linea 1) y venían dos personas de mayor edad y cuando el tren canto la parada, «estacion del arte»
    La señora le dijo al esposo aquí tenemos que bajarnos y el dijo no, tenemos que llegar a atocha, no dijo ella acuérdate que cambiaron nombre, después de esta viene atocha renfe, y el necio que faltaba aun., entonces varios delos que veníamos en el tren aludimos al señor, para aserle entender que ahí era la estación de ellos, porque le habían cambiado nombre.
    Entonces mi opinión es, si antes la estación atocha paso ahora a llamarse estacion del arte.
    Pues que atocha-renfe, quede como tal.
    O simplemente estación puerta de atocha.
    Y asi todas los usuarios sabrán que están en la estación, metro – renfe. Con conecciones a todas las líneas de trenes, no.
    Bueno agradezco tu oportunidad para expresarnos.

  4. En primer lugar gracias por volver. Fue un gustazo seguir la pagina tantos años y es una alegría ver que aún con otros editores vuelve por donde solía y cubre además una necesidad que es ver críticamente el tema de la movilidad.
    En cuanto al artículo estoy completamente de acuerdo con él creo que hacer homenajes en el nombre de las estaciones tiene un riesgo importante porque los nombres tienen que ser útiles para ubicar la estación, para todos usuarios habituales y sobre todo turistas, y no homenajes más o menos merecidos pero que pueden hacerse de otro modo. Quizá el caso más llevadero es el de Aleixandre ya que en la zona hay una calle con su nombre. Así ese ejemplo puede sustituirse, entre otros, por la estación de lista que si bien correspondía con la calle en la que estaba hasta el año 1955 debió con el cambio de nombre pasar a ser Ortega y Gasset.
    En cuanto a la decisión concreta de Atocha me parece claro que es una forma más, pero errónea esta vez, de homenajear a la constitución, tremendo lo del 78 como si en el futuro no pudiera hacer otras. Es decir es un acto político que muy poco o nada tiene que ver con la movilidad.

  5. Debería de ser ATOCHA a secas puesto que ya no hay error posible con la anterior estación así denominada. O a lo sumo Intercambiador de Atocha, lo que sería un agravio comparativo con otros intercambiadores

  6. A ver, el nombre lógico es únicamente Atocha, igual que Chamartín es únicamente Chamartín. Pero el cambio no está mal del todo, porque lo primero se quita la palabra Renfe, y lo segundo el guion invita a simplemente llamarla Atocha, igual que alguien que se llame Lola Martín-Escribá todo el mundo le llama Lola Martín por abreviar. El guion te invita a no seguir leyendo, aunque también hay casos como Arganzuela-Planetario que yo únicamente la llamo Planetario (no se menciona en el artículo pero creo que debería), al ser innecesario ese nombre compuesto. Y otra que pueden cambiar es Puente de Vallecas, porque realmente esa estación está en el límite de Puente de Vallecas, también da servicio a Adelfas y además Puente de Vallecas es un distrito entero con muchas paradas de Metro y no tiene sentido que esa parada se llame así como si cubriera todo el distrito.

      1. Eso es un error que por muchas veces que se repita no se convierte en verdad. El nombre de Puente de Vallecas NO es por el puente de la M-30, de hecho, Puente de Vallecas lleva siglos llamándose así, y el puente de la M-30 se construyó en los años 1970. Puente de Vallecas es un municipio anexionado a Madrid en los años 50 (20 años antes de construirse la M-30) y recibía su nombre por el puente que cruzaba el arrollo Abroñigal, puente que se construyó en 1731 y que obviamente ahora no existe, pues fue destruido en 1923.

      2. De hecho, te digo algo más aún que refuta tu comentario. La estación de metro Puente de Vallecas se inauguró en 1923, 50 años antes de que se construyera el puente de la M-30, luego salvo que haya viajeros en el tiempo es imposible que tomara el nombre del puente de la M-30. La razón porque la estación se llama así porque era la estación terminal de la línea 1, y obviamente era la que daba servicio a todo el municipio de Puente de Vallecas (por aquel entonces tenía su ayuntamiento a unos 500 metros de la estación de metro, hoy junta de distrito).

        1. Discrepo. Puente de Vallecas nunca fue un municipio. Existió un municipio de Vallecas, una villa cuyo casco histórico coincide con el centro de la actual Villa de Vallecas. Existió también un puente sobre el arroyo Abroñigal, en la antigua carretera de Valencia, al final de la calle del Pacífico (actual Av. Ciudad de Barcelona). Se creó un barrio a partir de la inmigración desde finales del siglo XIX, que recibió el nombre del puente (barrio del Puente de Vallecas), y cuyo ámbito no coincide con el actual distrito, pero que permitió distinguir «el Puente» de «la Villa». Y se canalizó bajo tierra el arroyo Abroñigal, y se construyó una autopista (M-30) que ahora cruza en viaducto por el mismo punto (pero en dirección norte-sur). Así que la estación no hace referencia «al puente de la M-30», pero sí al puente de Vallecas que había en ese lugar.

  7. Excelente entrada. Totalmente de acuerdo. Como me alegro que hayáis «resucitado» el blog. Ya empezaba a hacer falta una voz crítica en estos temas.

  8. El nombre de Estacion del Arte si tiene sentido, hay tres museos de importancia internacional en sus inmediaciones con gran atractivo turístico.
    Luego comentais que no se puede llamar a una estación Museo Naval (por Banco de España) pero si se puede llamar Reina Sofía a Atocha. No se un poco de coherencia.
    El resto todo de acuerdo.

  9. Me alegro mucho de encontrar en vuestro artículo muchos aspectos de los nombres de estaciones que también me preocupan. Os felicito

    Hay algunos otros casos, que habría que tratar también, ¿qué os parece la abreviación de algunos nombres: Artilleros por Pico de Artilleros, Begoña por Virgen de Begoña o las de El Callao, La Estrella, El Lago, El Lucero, o Hacienda de Pavones o incluso Puerta del Sol? ¿Por qué quitar tantísimos artículos, empobrecemos nuestra lengua?

    Eso por no hablar de referirse a grandes barrios o avenidas en lugar de puntos, Arturo Soria, Casa de Campo o Guzmán el Bueno.

    Y también la incongruencia de tener un Carabanchel y un Carabanchel Alto. Además de tener Quintana en vez de Bº de Quintana, siempre recordaré la familia que me preguntó por la calle de Quintana a la salida del Metro años ha

  10. Y sin pensar en el lío que supone para los turistas y los que usan poco el transporte público que las estaciones de Cercanías y Metro tengan nombres diferentes (Mirasierra, Vicálvaro, Vallecas). Tan fácil que sería llamarla Atocha sin más.

  11. «Constitución del 78» es un despropósito de nombre. Primero, no cumple con la referencia local. Las estaciones de metro no tienen nombres propios, hacen referencia al lugar donde se encuentran. A un aeropuerto se le puede rebautizar como Suárez, Tarradellas, de Gaulle, o Sá Carneiro, igual que un centro comercial puede pasar de ser «Avenida M-40» a «Sambil Outlet», porque son en sí mismos un núcleo de destino. Pero una estación de metro, no; una estación de metro debe hacer referencia a un barrio, un nodo, o (si acaso) una senda. Habrá quien diga que no hay que homenajear a la Constitución. Pero no se trata de eso: si creen que su nombre se debe recalcar, se le puede cambiar el nombre a la glorieta de Carlos V o, ya puestos y más apropiadamente, para no borrar a nadie… incluso a la plaza Mayor, durante mucho tiempo llamada de la Constitución. (Todo esto, dando por imposible que hubieran rebautizado la propia Puerta de Atocha, al depender de otro signo político). Pero no a una estación de metro sin más. Lo próximo será bautizar las marquesinas de autobús.

    Segundo, «del 78» es una vulgarización de la propia Constitución. Si se la quiere homenajear, parece más normal hacer referencia a su nombre oficial, «Constitución Española». Si se quiere hacer referencia explícita a la vigente en la actualidad, para que no se pueda borrar su legado ante cualquier constitución futurible (como si no se pudiera cambiar el nombre de una estación… quién se acuerda hoy de que el Hospital 12 de Octubre se fundó con el nombre franquista de Primero de Octubre); pues bien, entonces tendría que haber sido «… de 1978». ¿»Atocha-Constitución Española de 1978″ habría sido un nombre muy largo? Sí, pero si ese es el criterio, ¿por qué no llamarla «Atocha-Consti»? Pues lo mismo pasa con «del 78».

    De «Estación del Arte» ya se habló mucho, pero el hecho de que tengan que poner la palabra «Estación» es muy mala señal. Puestos a hacer branding del naming, e intentando dejarlo lo más cercano al original, se podía haber llamado «Triángulo del Arte», como se intenta conocer a los museos cercanos, y todo habría fluido. (¿Podría rebautizarse «Cruz del Rayo» como «Auditorio»?; pero, ¿y como «Estación de la Música»?)

    Con «Paco de Lucía», podrían haberle cambiado el nombre primero al barrio de Mirasierra. O incluso haber utilizado su nombre a la Gran Vía del Sureste (aunque no fuera su barrio, no se borra a nadie), y haber sustituido Valdecarros. Los nombres de las estaciones pueden tener una utilidad propagandística, pero la geografía debería ser una restricción inviolable. Si Goya o Velázquez tienen estaciones con su nombre, no es porque fueran pintores universales… sino porque antes tuvieron una calle junto a la estación.

    «Vicente Aleixandre» sí responde a los criterios necesarios. Es verdad que había confusiones con Metropolitano, especialmente para los aficionados que venían de fuera. Y hay una calle junto a la estación, con el nombre del poeta.

    Os dejo más para la reflexión: «Aviación Española», «Joaquín Vilumbrales», «García Noblejas», …

    PD: No se «reforman estaciones para visitarlas». Se «visitan para salir en la prensa», pero se reforman porque es necesario.

    1. Completamente de acuerdo con lo de «del 78», que parece lo que le diría un colega a otro hablando de un concierto… no he entrado ahí porque me parece que es el menor de los problemas, pero sí que es verdad que si lo que se pretende hacer es homenajear algo lo propio sería usar bien su nombre.

      Lo de Estación del Arte, me recuerda a las películas «Tema: la película», que tienen un nombre tan mal pensado que necesitan recordarte qué son. Sobre Vicente Aleixandre, te redirijo a mi respuesta a otro comentario en la que cuento por qué la meto también.

      Y por último, García Noblejas también la sacó mucha gente: para Estadio Metropolitano o para Constitución del 78 tienen mucha prisa, pero para corregir un nombre que se cambió en 2017 tienen más calma

    2. «Joaquín Vilumbrales» debería llamarse como en el proyecto: Los Castillos, haciendo referencia al barrio, la avenida cercana y los dos «castillos» cercanos. Pero había que homenajear al alcalde fallecido meses antes de la inauguración y como era del partido en el gobierno… que en paz descanse, por supuesto, pero había otras formas de rendirle homenaje sin quitar la referencia geográfica a la estación.

  12. Enhorabuena por el artículo, es un repaso muy acertado a lo que viene sucediendo con los nombres de estaciones en el Metro de Madrid, que a mi modo de ver es vergonzoso. Sólo un apunte, yo haría una excepción con el nombre de la estación de Vicente Aleixandre (Metropolitano), puesto que en este caso, sí habría relación entre la estación de metro y el nuevo nombre otorgado, al encontrarse la Calle Vicente Aleixandre junto a la estación de metro, y por tanto, el cambio resulta acertado. Un saludo.

    1. Ciertamente Vicente Aleixandre no está completamente separado de la realidad, y yo creo que no es de los casos más sangrantes. Lo he incluido en el artículo porque vino junto a Estación del Arte, y porque creo que, como digo en la conclusión, era más para hacerse la foto que por el bien de la red.