Hace unos días nos desayunábamos con esta noticia: La EMT baraja copiar el servicio de bicicleta pública de Murcia. No, no saquéis todavía el cava para celebrar, porque la noticia no es tan buena como parece. Y no es tan buena por varias razones:
1. Es un sistema que no prima la intermodalidad.
En un sistema de bici pública, el primer lugar donde pondríamos estaciones sería en los intercambiadores de transporte y en las estaciones de metro y cercanías, de cara a potenciar la bici en los desplazamientos de última milla.
Bien, el sistema murciano no dispone de estaciones, las bicicletas se alquilan en los talleres de bicicletas. Una medida óptima para una ciudad como Murcia, en la que no hay grandes distancias y en la que la bicicleta puede convertirse en un sustitutivo del autobús. En Madrid en cambio esto supone un problema claro: La bici pública deja de ser una herramienta intermodal para convertirse en un «trasto» con el que cargar todo el día para hacer en realidad cuatro o cinco kilómetros. Esto detrae usuarios potenciales.
2. Presenta grandes limitaciones en el horario de disposición de bicicletas
Las estaciones de bici pública estan pensadas para atender la mayoría de las necesidades de desplazamiento, con un horario de disposición amplio, generalmente de 07.00 a 00.00 o similar. En el sistema propuesto, al alquilarse en los comercios, el horario durante el que podemos acceder a ellas es el comercial. Esto supone limitaciones de cara a atender desplazamientos no programados.
3. Plantea rígidos periodos de alquiler.
El periodo mínimo de alquiler son 24 horas y el periodo máximo es un año. Esto genera problemas tanto de atención a la demanda como de modelo. Un sistema de bici publica en una gran ciudad ha de contar con un número elevado de unidades, dispuestas en lugares estratégicos y con una alta rotación, lo que redunda en un mejor aprovechamiento del sistema: 1500 bicicletas que se están moviendo constantemente (como planteaba Mybici) pueden servir a miles de usuarios diarios, 1500 bicicletas alquiladas por largos periodos cubren a 1500 usuarios diarios
En cambio, con un sistema rígido como el murciano tenemos muchas bicis pero muchas de ellas paradas ya sea en domicilios particulares o en la vía pública, sin que otros usuarios se puedan aprovechar de la misma bicicleta en los periodos que el primer usuario no está disponiendo de ella. Además, debido a los largos periodos de alquiler (Hasta 1 año) la bici publica pasa a hacer funciones que debe cubrir el sector privado (como es el caso del alquiler por días) o el tercer sector, como en el caso de las bicis alquiladas por meses.
4. El número de tiendas de bicicletas hace imposible una cobertura «razonable»
En una ciudad pequeña, con un número relativamente escaso de tiendas de bicicletas se puede llegar a cubrir en cierta medida el territorio. En Madrid eso es imposible. Nuestra ciudad cuenta con medio centenar de tiendas de bicicletas, muchas de ellas pequeñas y muy pocas situadas en lugares estratégicos como son las cercanías de estaciones de metro y ferrocarril, lo que supone una altísima dificultad para alcanzar una cobertura poblacional razonable.
5. Traslada al usuario la guardia y custodia de la bicicleta.
Al alquilarse por largos periodos de tiempo, se multiplican las posibilidades de que la bicicleta sufra alguna incidencia (pinchazo, avería…) o incluso un hurto al tener que disponer el usuario de un lugar para aparcarla por la noche. En una ciudad como Madrid, en la medida de lo posible hay que evitar aparcar por la noche en la vía pública ya que la bici es un elemento muy goloso para los cacos y meter una bici de paseo en una casa no es solución.
En cambio, en un sistema de bici pública las estaciones, aún siendo un elemento vandalizable, aporta un mayor grado de protección al contar con las fijaciones adecuadas y los sistemas necesarios para poder identificar y notificar las situaciones de riesgo, cosa que una bicicleta candada a una señal en cualquier barrio residencial de Madrid a las 4 de la mañana no tiene.
6. Las tarifas penalizan el uso intensivo
La tarifa diaria de este servicio es de 3 euros+ IVA, mientras que la anual es de 40 euros + IVA. Como vemos, en lugar de penalizar al usuario que alquila la bicicleta por un año (privatizando su uso y sacando la bicicleta del sistema durante este largo periodo de tiempo) se penaliza a aquel que tiene que coger la bici para completar sus desplazamientos urbanos y que no puede hacerse cargo de su guardia y custodia nocturna. Como es evidente, no existe ningún tipo de descuento para los usuarios del transporte público lo que evidencia que no estamos ante un sistema que potencie la intermodalidad sino que estamos ante una apuesta de bicicleta para el ocio.
Así, como vemos, en lugar de un sistema de bicicleta pública nos encontramos ante un sistema de renting subvencionado por fondos públicos.
En síntesis, desde ecomovilidad.net nos posicionamos frontalmente en contra de este sistema. Y nos posicionamos en contra porque es un sistema que en lugar de primar el servicio público (bicis allí donde hacen falta y cuando hacen falta, como en intercambiadores de transporte) prima el negocio del sector privado, lo que convierte a la bicicleta pública en un elemento más de ocio en lugar de un elemento clave en la movilidad urbana.

¿Sistema de bicicleta pública en Murcia? Lo que hay son unos cuantos aprovechados que han alquilado una bici a 40 €/año. Lo han vendido como exitazo cuando realmente ha sido un timo. Por suerte en Murcia, la bicicleta está calando mucho.
Es la manera más rápida y barata de decir que Madrid «apesta» por la bici, la movilidad sostenible y que somos guays.
he vivido en Viena, Londres y Barcelona. Las 3 ciudades tienen un sistema publico de bicis y lo hacen con mucho exito. lo de murcia me parece una chapuza grandiosa, y si lo copian en madrid, me voy a reir un par de años…..en vez de aprender de otras grandes ciudades y dar el proximo paso les surgen ideas absurdas. esta claro que en realidad en madrid los que gobiernen, no quieren promover el transporte alternativo urbano, si no ganar votos y tapar su politica anti-sostenible con soluciones inutiles. a ver que nos espera en los proximos años..
«¿Alguien me puede comentar el coste de esos sistemas de alquiler, el beneficio que reportan a la movilidad y si ese dinero no sería más eficiente invertido de otra manera?
Es que, a ver si al final va a ser una moda electoralmente rentable, muy vistosa pero con resultados mediocres respecto a la reducción del tráfico de coches, por ejemplo.
Lo digo porque en Sevilla, por ejemplo, no es posible saber en qué medida la reducción de tráfico se debe al Sevici, a los carriles-bici o a las restricciones para coches. Nos gusta decir que el éxito es una mezcla de esos factores, pero no es científico.
..»
Hoy, en «mareando la perdiz»… ¿Ahora de repente esos sistemas no valen? ¿Hay que analizarlos más? ¿Hay que hacer un análisis de un análisis de otro análisis? Porque a lo mejor, analizando, analizando, resuñtya que lo mejor es alquilar bicis baratas para que la gente pasee por el parque. Que es lo que está pasando en Murcia. Pensar en los costes y beneficios está bien. Venir a reinventar la pólvora es otro asunto.
Yo partiría de la base de que a esto no se le puede llamar «sistema de bici pública», por todos los argumentos que ya se mencionan.
Un sistema de bici pública sirve para que un usuario tome su bicicleta en ‘A’, vaya hasta ‘B’ y la deposite allí, donde estará a disposición de otro usuario, que puede ir desde ‘B’ hasta cualquier otra estación.
En este sistema, con alquileres de 24 horas… es un «servicio de alquiler», más que un sistema de bici pública.
¿Alguien me puede comentar el coste de esos sistemas de alquiler, el beneficio que reportan a la movilidad y si ese dinero no sería más eficiente invertido de otra manera?
Es que, a ver si al final va a ser una moda electoralmente rentable, muy vistosa pero con resultados mediocres respecto a la reducción del tráfico de coches, por ejemplo.
Lo digo porque en Sevilla, por ejemplo, no es posible saber en qué medida la reducción de tráfico se debe al Sevici, a los carriles-bici o a las restricciones para coches. Nos gusta decir que el éxito es una mezcla de esos factores, pero no es científico.
El Bicing barcelonés, el Sevici sevillano, el Velib parisino, las Boris bikes de Londres. Todos probados, todos de éxito. Esa cosa de Murcia es la típica mezcla de improvisación+chapuza+desinterés+greenwashing que tanto cala entre nuestros políticos. Ojalá no se implante, y si se implanta, fracasará. Merecidamente.
Si un sistema como el Bicing de Barcelona funciona tan bien y tiene una aceptación tan buena, tratándose de una gran ciudad del estilo Madrid, lo suyo sería copiar dicho sistema. Es sinónimo de éxito. Pretender otro tipo de sistema sería inútil. Fijémonos en lo que ha demostrado que funciona.
Si tenéis en cuenta que el anterior Mybici también era un sistema no pensado para mallar el transporte público, sino para darse paseos por el centro, la ventaja es que por lo menos está parcialmente financiado por privados.
Básicamente es como si las tiendas de alquiler que ya existen se federan para compartir bicis e intercambiar puntos. Daño no hace, aunque en todo caso, no es un sistema de transporte público.
La verdad es que está muy mal planteado y se nota a kilómetros que en Murcia han querido implantar un servicio de préstamo que sea lo más barato posible para las arcas públicas.
Lo suyo sería el sistema de puntos de préstamo situados en lugares estratégicos y con préstamo flexible. El problema es que es más caro para el Ayuntamiento y que puede haber vandalismo. La cuestión es si es mejor un servicio así o direcamente no ofrecer servicio.
A mi me suena a estrategia de Gallardón (o de quien sea) para callar bocas sin hacer lo que realmente tiene que hacer…
O de verdad se creen que voy a coger una bici que luego no voy a poder dejar en ningún sitio? :S
Yo llevo apenas un par de meses haciendo uso de la bici como medio de transporte y no tarde más de una semana en llegar a la conclusión de que esa idea -la bicicleta como medio de transporte- aún no ha calado en nuestros gobernantes. Siguen considerándola un elemento deportivo o de ocio. Y esa noticia que nos contáis no hace más que reforzar esta idea.
Gracias por aclarar los términos. Vamos, que esta es una de esas ideas geniales que de vez en cuando se le pasan a nuestro Ayuntamiento por la cabeza en su intento de ser «original» a toda costa. Los sistemas de bici pública «normales» y los carriles bici como Dios manda, son algo superado para estos lumbreras. Y todavía habrá quien les aplauda la iniciativaafavordelamovilidadciclistamasalladelostópicos,porque Madrid es diferente, y tal. En fin…