Una de las quejas más frecuentes de los viajeros son las altas temperaturas registradas en las estaciones del metro. Con el fin de paliar parte del problema, Metro de Madrid ha implantado una nueva programación de sus equipos informáticos que mejorará la refrigeración y renovación de aire y permitirá reducir los costes energéticos destinados a esta tarea.

¿Por qué hace calor en el metro?
En ecomovilidad.net ya explicamos las causas del calor que hace en verano. Hace unos 15 años, los nuevos trenes llegaron equipados con aire acondicionado, en lugar de los antiguos sistemas de ventilación forzada. Como cualquier equipo de refrigeración, el aire acondicionado necesita extraer el calor de un flujo de aire. Todo ese calor es vertido al exterior del túnel, lo que provocó un recalentamiento del aire en túneles y estaciones, que hasta entonces se había mantenido más o menos fresco incluso en verano, debido a la ausencia de luz solar.
Este aumento de temperatura provocó que en los trenes más antiguos la temperatura fuera mucho mayor y los sistemas de ventilación forzada resultaran insuficientes. Al final, las sucesivas protestas de los viajeros impulsaron a Metro a dotar de aire acondicionado todos los trenes, así como las cabinas de conducción. Los equipos de refrigeración se instalaron también en locales y taquillas, lo que supuso aún más fuentes de calor en pasillos y vestíbulos.
Ahorro energético en trenes y estaciones
Metro reconoce este aumento de temperatura, estimado en 3 grados de promedio. Para paliar el problema, se ha mejorado el sistema informático centralizado que controla los 900 ventiladores de toda la red, con el fin de que la refrigeración se produzca de forma masiva en las horas nocturnas, según horarios y estaciones programados. La posibilidad de inyectar aire por la noche, mucho más fresco que en las horas centrales del día, permitirá enfriar los túneles en menos tiempo y de forma más efectiva.

Esta reducción beneficiará a los equipos de aire acondicionado de los trenes, que necesitarán un menos consumo energético para su funcionamiento. Y además, la programación del funcionamiento en horas nocturnas redundará en un menor coste eléctrico, al aprovechar los tramos horarios en los que la energía es más barata.
Por fin alguna medida esperada, y ya muy sudada.
Es de esperar que esto mejore en algo las altas temperaturas que los últimos años soportábamos en las estaciones, y pasillos.