
Hace unos días el Consejo de Ministros aprobaba el Plan Nacional de Mejora de la Calidad del Aire (PNMCA) con el fin de impulsar una serie de actuaciones que mejoren el aire que respiramos mediante el compromiso de las distintas Administraciones Públicas.
Según lo expresado por el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino dicho plan pretende como último fin conseguir que los centros de las ciudades se encuentren menos contaminados, sobre todo cuando los niveles de NO2 y las partículas en suspensión sobrepasan los límites permitidos. En definitiva, mejorar el aire que respiramos y por extensión la salud de las personas. De este modo se han establecido unas 90 medidas que mitiguen estos contaminantes, no siendo coercitivas, sino más bien de sensibilización.
Las medidas que se han establecido son en primer lugar de seguimiento y monitorización de la contaminación, a la vez que a los ciudadanos se les dota de una plataforma donde puedan consultar estos datos en tiempo real. Por otra parte se establecerá un plan en el que las estaciones de medición de contaminantes se ubiquen de forma correcta de modo que se tienda a la búsqueda de unos datos homogéneos y comparables entre las distintas ciudades. Además sirviéndose de medios de comunicación se realizarán campañas de sensibilización. Aunque sin duda las medidas más importantes de este plan se centran en el tráfico. En este ámbito se pretende crear Zonas Urbanas de Atmósfera Protegida en las que se limite la circulación de vehículos en función de un etiquetado que identifica a los coches según el grado de contaminación.
Este etiquetado llega a restringir el acceso a aquellos identificados con el color rojo y el número 1, posiblemente aquellos fabricados antes de 1992 e intenta promover el uso de vehículos eléctricos o híbridos. No obstante dichas medidas de restricción dependerán de cada ayuntamiento. Asimismo se potenciará que las ciudades sean más verdes implantando acciones como el carpooling, la creación de plataformas reservadas para los autobuses, un mayor uso de las bicis en la ciudad o la limitación de velocidad en los accesos a las ciudades. No se descarta además que pueda establecerse un peaje urbano. Estas medidas tienen un plazo de dos años, por lo que en 2013, en vista del cumplimiento o no de ellas y de las necesidades que surjan dicho plan tendrá que actualizarse.
Si bien este plan sienta a nivel nacional las bases para establecer unas actuaciones comunes en búsqueda de la calidad del aire se echa en falta que dichas medidas sean coercitivas en lugar de establecer unas líneas básicas de actuación. Todos sabemos que pese a que las ciudades siguen presentando niveles elevados de contaminación las únicas medidas que se esperan son que las lluvias borren todo ese rastro. Por ello el hecho de establecer sanciones, líneas específicas y concretas de trabajo harían que las corporaciones locales se tomasen más en serio la necesidad de ofrecer a sus vecinos un espacio donde se respire el aire menos contaminado posible sin posibilidad de prórroga o moratoria alguna.
Vamos, que finalmente todo depende de cada Ayuntamiento. Preparémonos para la siguiente boina, entonces.
En Madrid lo tenemos muy claro. Como Alcalde, y Vice alcaldesa del asco siempre afirman que no pasa nada, y todo esta muy bien; aunque los niveles esten disparados, y los medidores ubicados en zonas demasiado incorrectas. Por lo que Madrid no podría entrar en la homogeneización de datos reales, y ser comparable con otras ciudades.
Claro que como es un plan de sensibilización, y este ayuntamiento carece de toda sensibilidad, ni humanidad con sus habitantes. Al venir cometiendo ya un Delito Contra la Salud Publica de los madrileños respecto a la normativa européa, y los datos sanitaros de al menos la Sociedad Española de Neumología que afirma que en España fallecen 16.000 personas al año, por causa de la contaminación. Que quiza halla alguien que aun no lo conozca.