Como ya sabrás, desde hace unos días está cortado un tramo de la línea 1 del metro entre las estaciones de Bilbao y Sol. Sin embargo, la circulación entre las estaciones de Cuatro Caminos y Bilbao no es como siempre, sino que se presta un servicio especial de metro que la empresa denomina tren lanzadera o servicio especial. ¿A qué se debe esto? Vamos a tratar de explicarlo de una forma sencilla, de modo que si eres experto en trenes puedes saltártelo y correr a los comentarios a quejarte de nuestra falta de rigor en temas técnicos 😉
Todos coincidiremos en que lo ideal sería que, mientras dure el corte, la línea 1 se explotase como dos líneas independientes: una entre Valdecarros y Sol y otra entre Pinar de Chamartín y Bilbao. La vida sería sencilla y todos más felices, pero no es posible hacerlo así. Cuando una línea de metro termina, los trenes tienen que cambiarse a la otra vía para poder emprender su regreso sin chocarse con los que iban detrás de él. El problema es que entre Cuatro Caminos y Bilbao no hay diagonales, que es como se llama a ese mecanismo en las vías que permite que un tren cambie a la otra vía: la última está a la salida de Cuatro Caminos, mucho antes de Ríos Rosas. Por eso, si se explotase todo ese tramo de forma común las frecuencias de paso serían bajísimas, porque un tren no podría salir de Cuatro Caminos hasta que el anterior hubiera vuelto de Bilbao y dejase la vía libre, y esto retrasaría toda la línea.
Un tramo en vía única
Por eso, Metro de Madrid ha optado por una solución de compromiso. Los trenes desde Pinar de Chamartín hacen una circulación normal hasta Cuatro Caminos, donde entran normalmente por el andén 1, pero se comporta como un final de línea: descarga a todos los pasajeros y suben los que quieran ir a Pinar de Chamartín. Los que desean continuar su viaje, deben cambiar al andén 2. Allí presta servicio un tren que, en vía única, une Cuatro Caminos con Bilbao. Este único convoy va de un lado a otro siempre por el andén 2, por lo que en las estaciones de Rios Rosas, Iglesia y Bilbao hay que avisar a los viajeros hacia qué destino va en ese momento. En el otro lado de la línea todo es normal, salvo por el hecho de que en Sol solo funciona un andén, igualmente como si fuese final de línea (porque de hecho, provisionalmente lo es):
Obviamente, el servicio podría darse de forma mucho más ágil si entre las estaciones de Iglesia y Bilbao hubiese una diagonal para cambiar los trenes de vía, pero al no ser así, esta es la solución elegida para apurar la antigua línea 1 y tratar de mantener el menor número de estaciones cerradas a la vez.


Un nuevo cambio de tren en Cuatro Caminos 🙁