¿Qué bici necesitas para circular por ciudad?

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Cuando hablamos de movilidad ciclista, parece que cualquier tipo de bici nos sirve. Sin embargo, al igual que un pizzero nunca utilizaría un 4×4 para trabajar (esperemos), hay que adaptar la bici  y añadirle accesorios imprescindibles para circular en vías urbanas de manera cómoda y segura.

Si no tienes bici, este artículo te ayudará a elegir la más apropiada. Si ya la tienes, te enseñaremos a mejorarla con unos pocos cambios.

¿Qué bicis valen para ir por ciudad?

Bicicleta urbana

Urbana / City bike (evidente) Evolucionadas del modelo de “bici holandesa”, son muy visibles por el resto de vehículos, corren más que suficiente y suelen incluir todos los accesorios necesarios. Su manillar curvo permite una postura erguida y cómoda, y nos permite ver mejor. Asegúrate de que tengan desarrollos ya que algunos modelos no tienen marchas; y aunque las cuestas de Madrid sean un prejuicio, también hay que subirlas.

Bicicleta plegable

Plegable / Folding. Las bicis urbanas son aparatosas e incómodas para combinarlas con el transporte público o guardarlas en casa. Las plegables no tienen este problema, pues caben en un rincón y puedes entrar con ellas en metro, tren o incluso autobús en cualquier hora del día. Su forma de conducir es ligeramente distinta, y hay que acostumbrarse a ellas en unos días. Por este motivo hay dos tipos de ciclistas: los que odian las plegables, y los que les encantan. No corren menos que otras bicis, ya que sus desarrollos son diferentes.

Bicicleta híbrida

Híbridas. Una buena alternativa si quieres una bici para circular tanto por ciudad como fuera de ella. Las bicis híbridas mantienen las características de las bicis urbanas, pero son aptas para circular por vías no asfaltadas, y para trayectos más largos.

Consejo final: en bicis lo barato sale caro. Busca y compara, pero los chollos se acaban pagando en las reparaciones.

¿Que bicicletas no valen?

Bicicleta de carretera

Bicicletas de Carretera. Son bicicletas hechas para correr, no para circular. Son muy poco robustas y tienen cubiertas muy finas; una reja de alcantarilla, un mal bache o un firme mojado pueden hacernos caer. No obstante, muchos ciclistas experimentados optan por estas bicis para ir por ciudad, ya que con experiencia resultan más veloces. Si no es tu caso, te recomendamos los modelos anteriores para el ciclismo urbano.

Bicicleta de montaña

Montaña / BTT / MTB. Se ven a menudo, porque son las más baratas, fáciles de comprar, las que se regalan en reyes… pero como su nombre indica, son para ir por caminos de tierra y campo a través. Carecen de los accesorios mínimos, y sus ruedas anchas y con tacos nos frenan sobre asfalto, así como la amortiguación, obligándonos a esforzarnos más. Muchos noveles las utilizan para empezar y acaban desistiendo, ignorando que con una bici más adecuada se circula con menos esfuerzo.

En ambos casos, la clave está en las ruedas. Si prefieres no comprar una bici nueva, te recomendamos que cambies las cubiertas por otras más anchas con dibujo (en bici de carretera) o por cubiertas más finas sin taco en el caso de las BTT. Además, accesorios como los cierres rápidos o los pedales automáticos son contraproducentes con el ciclismo urbano.

Los accesorios imprescindibles

Timbre. Por muy cursi que parezca, es un accesorio obligatorio y treméndamente útil. No sólo nos servirá para avisar a los peatones que cruzan sin mirar o andan por las aceras-bici, sino que también nos puede evitar algún susto: puertas que se abren sin mirar, coches que giran o que entran en rotondas… Un timbrazo nos evitará muchos accidentes.

Guardabarros. Si llueve mucho mejor dejar la bici en casa, pero otras veces un simple chaparrón o un charco nos pueden manchar de arriba a abajo. Si tu bici no trae guardabarros, pónselos y no te arrepentirás.

Reflectantes. Son obligatorios al menos rojo detrás, blanco delante y amarillo en los pedales. También puedes poner amarillos sobre los radios.

Luz delantera blanca y trasera roja. Aunque pienses que nunca vas a salir de noche, alguna vez nos serán útiles. Las luces pueden funcionar mediante pilas o dinamo, cada una con sus propias ventajas.

Antirrobos. No te pierdas nuestro artículo “como evitar que te roben la bici” este jueves.

Transportín o cesto. Nos evita llevar mochila y así sudaremos menos menos. Si hay que llevar mucho peso, puede ser recomendable acoplar unas alforjas.

Otros accesorios que nos pueden venir bien, son las patas de cabra y los protectores de cadena, que muchas bicis de ciudad ya traen de serie.

¿Y el casco?

El casco no es obligatorio en vía urbana, pero tampoco está prohibido. Y aunque entre los ciclistas existe un potente debate al respecto, cada uno es libre de usarlo o no.

Más información:
Mejor con bici
¿Por qué una MTB no vale para ciudad?

Fotografías: ConBici / Antonio Rodríguez

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27 thoughts on “¿Qué bici necesitas para circular por ciudad?

  1. Coincido totalmente con lo que dice Antonio acerca de las bicis. Yo también uso una híbrida (una Grisley Bear Track de 1998 y ya con 14000km), que me vale para rodar a gran velocidad por asfalto (suelo adelantar a la mayoría de MTB aunque soy adelantado por las de carretera). La bici también va perfectamente por caminos (eso sí, para hacer un descenso a lo bestia entre piedras es superior una MTB, pero tampoco es algo que me interese mucho). Además, el sillín y la postura de conducción son muy cómodas, y la bici trae luz, timbre, guardabarros, etc.
    Conozco mucha gente que tenía una MTB, y al probar una híbrida ya no han querido volver a la anterior, pero cada uno tiene sus preferencias por supuesto, y todas son respetables.

  2. Porfavor, una bici de montanya en ciudad es noveles ?

    Sin amortiguadores no circulas por Valencia ni de asomo, yo use sin amortiguacion y eso era un asco.

    Las ciudades espanyolas son una jungla una MTB con ruedas mas finitas es lo ideal…

  3. me gusta circular a garan velociada en la ciudad pero te altera la adrenalina el trafico y los tontos que no te respetan por lo que deves de ser predictivo e intelectual para resolver los peligros de cada instante especial mente en mexico o aqui en guanatos las bicis son mi vicio pero mas me gusta pedaliar y ahyudar a ortos ciclistas que se atoran en el camino yo prefiero las hibridas

  4. Enhorabuena por el artículo!

    Se debería mencionar también la bicicleta eléctrica ya que aumenta el espectro de gente que se puede animar a usar la bici en ciudad, sobre todo en ciudades como Madrid con bastantes cuestas, además “reduce” las distancias y aumenta la velocidad media con lo que hace a la bici aún más competitiva frente al coche.

    Salud y pedal!

  5. hola,quiero bici de chica,las hibridas me sirven?y una de montaña para asfalto que tal?soy de valencia y hay muchos caminos de todo tipo,cual me aconsejais,es mi primera bici.
    Veo que hay muchas opiniones y gustos para todos.gracias.

    1. Hola Elena

      Las híbridas y polivalentes son una opción estupenda para tener una bici para todo. Hay modelos unisex o sólo de chica, y además para las chicas son bastante más cómodas que las de montaña, por la postura. Te animo a que las pruebes.

      Respecto a una bici de montaña para asfalto, ya has visto lo que dice el artículo. Yo no soy nada partidario: mala postura, ruedas no adecuadas y esfuerzo innecesario. Si ya tienes una, la puedes adaptar. Pero si vas a comprar una nueva, descartaría esta opción.

  6. Respecto al debate “BTT en ciudad”, aclaro unos puntos sobre el tema.

    Lo primero, coincido en que cada uno use la bici que quiera, sobre todo si se es ciclista experimentado.

    El tipo de cubierta condiciona el rozamiento rueda-asfalto. Nos encontramos desde cubiertas totalmente lisas (‘slicks’), con dibujo o con tacos. Cuanto más taco tenga y/o más gruesa sea la cubierta, más rozamiento, mejor adherencia en suelos deslizantes (arena, barro) pero también mayor resistencia al avance y mayor esfuerzo en el pedaleo. Esto es lo que es, luego ya que cada uno decida; pero yo estoy muy acostumbrado a adelantar a otros ciclistas en las cuestas, y no soy ningún ‘cachas’.

    Personalmente no encuentro Madrid tan embarrado como para poner ruedas de tacos. Otra cosa es el “uso mixto” que propone Martingala, aquí propongo “adaptar” la BTT al uso urbano.

    Los baches en Madrid han sido un calvario este año, sobre todo para bicis, scooters y autobuses. En este caso no depende de la cubierta, sino del diámetro de la rueda. A menos diámetro, mayor es el impacto y más sufre la llanta.
    Por eso las bicis urbanas tienen ruedas tan grandes, las BTT también van bien, pero las plegables (entre 20’y 16′) sufren mucho: es su punto débil. Brompton monta amortiguadores en sus bicis de 16′; yo llevo dos años con una plegable sin amortiguación, y aunque se sufren los baches, es soportable.

    Y lo del mantenimiento que dice Isidro, os digo: una plegable no requiere más mantenimiento. Una bici barata, sí. Isidro: el día que nos gastemos más de 400€ en una bici plegable, ya verás como no se desajusta 😉

  7. Bufff… no me subo en la A-bike esa ni harto de vino. Esas ruedecitas de carrito de bebé suenan a trompazo seguro.

    Naranjo, si tu bici tiene sistema Ahead (que seguro que sí) la solución para ciudad es una potencia algo más alta y más corta. Cambia la postura de conducción en ciudad y te permite seguir manteniendo la aerodinámica en carretera.

  8. Para intermodal, portable y de rápida abertura, la A-Bike, de Sir Clive Sinclair. Te cabe en una mochila, se abre en segundos, perfecta para trenes llenos. Hasta hay quien le ha puesto un motor eléctrico. Sólo 250 libras.

    Por desgrácia para mí, soy muy alto y peso demasiado para estos trastos. De hecho peso demasidao incluso para algunas plegables baratas.

    Aparte en bordillos o con lluvia puede ser un problema, pero vaya, está en otro nivel.

  9. La verdad que estoy encantado con esta semana especial bici, y más ahora que desde que ha llegado la primavera he optado por coger el coche menos y moverme más con la bici, que ultimamente la tenía un poco abandonada.

    Yo empecé a moverme por Madrid con la Mountain-Bike hace ya mucho, más por afición que por desplazarme y poco a poco he cogiendola más para deplazamientos que por afición.

    Me compré hace 3 años una de carreras y actualmente es la que uso, tanto para entrenar como para desplazamientos. Estoy muy acostumbrado a ella, y me manejo genial, aunque he de reconocer que a veces echo de menos un manillar más alto, cuando entreno se agradece el manillar de carretera. La verdad es que no hay color el circular con esta bici de carreras que con mi antigua Mountain Bike. Sobre todo en llano, y calles con pendiente poco pronunciada se cogen con poco esfuerzo excelentes velocidades.

    El problema como bien dice Adri, es que son poco robustas: los baches y los bordillos mal acabados (constantes en las aceras bicis…) hacen que circular con esta bici suponga ir con mil ojos para no pinchar o cargarte un radio. La C/Corazón de María bajo el puente de Av. América que cita hipocresía, me ha hecho pinchar más de una rueda… Menos mal que ya la han parcheado un poco. Aun asi, sigo prefiriendo esta bici para moverme.

    Las de carreras no suelen llevar ningún accesorio urbano, por la que la he equipado con un faro delantero, dos traseros (uno de ellos es un solo led en una barra en el lado izquierdo para mejor visibilidad),reflectantes naranjas en los radios (aunque ya me han robado uno…) y llevo una bocina clásica, que le da un toque retro y me gusta más que el tipico timbre xD.

    Lo dicho, que estoy encantado con este especial bicletas =)

    Un saludo.

  10. Que nadie interprete mi comentario como un ataque hacia las bicis plegables. Al contrario, yo mismo he reconocido que me parece un modelo ideal para ciudad. Lo que he dicho es que a mí, no me han convencido. Con toda mi ilusión compré una y solo la he utilizado una vez porque, en comparación con mi híbrida, me llevé una desilusión grande. Tenía que pedalear el doble para recorrer la mitad de distancia. No logré alcanzar las velocidades que suelo pillar habitualmente y llegué a mi destino empapado en sudor.

    Sin embargo, una vez tuve ocasión de circular con una plegable por Barcelona y la experiencia fue muy buena. Quizás porque la ciudad es llana y se agradece más y porque allí casi siempre se va por carril bici, por lo que no hay que “apretar” para ajustarse al tráfico. Quizás también fuera porque en Barcelona estaba haciendo turismo y aquí iba a trabajar. No sé. El caso es que allí, me gustó.

    Pero insisto, y por favor que quede claro. Me encanta ver bicis en la ciudad, sean plegables, holandesas, de montaña lo que sean. Solo he comentado mi preferencia personal y lo que recomendaría a alguien desde mi punto de vista. Pero me parece estupendo que los que os sintais más cómodos con una plegable la uséis y la recomendéis. Lo importante al fin y al cabo, es utilizar la bici y hacerla visible en la ciudad, con todas su variedad.

    1. como usuario habitual de la plegable tengo que decir que tiene ventajas e inconvenientes, como todo en esta vida:

      Su principal ventaja es, aunque parezca de perogrullo, que es plegable y permite una intermodalidad total: por muy lleno que vaya el tren o el metro pasas con ella.

      Luego al ser pequeña, la puedes guardar en casa, algo que para los que tenemos trastero compartido (y pequeño) es importante. Una híbrida yo la tendría que aparcar en la señal de la esquina de mi calle y oye, como que en Vallecas dejar una bici nueva fuera por la noche es suicida. En cambio, la plegable la guardo cómodamente en la terraza de mi casa. Y cuando llego a destino igual: la puedes guardar en cualquier lado. De hecho yo me la subo al despacho y fuera. Y si acabamos en el bar tomando cañas, me la meto al bar; como no ocupa nada… Ventaja: no te la roban

      inconvenientes: necesita más mantenimiento que una convencional: el manillar se desajusta durante el uso, el sillin de va bajando, la articulación del cuadro hay que revisarla… total, que antes de salir hay que perder un par de minutos en comprobar que todo está OK.

      Tammbien tiene un problema inherente al cambio de marchas: la mia tiene 6 velocidades y se echan de menos más desarrollos intermedios, sobre todo en cuestas que sin ser muy pronunciadas, si que son largas. Si tuviese dos platos y 15-18 velocidades sería la leche. Esto se traduce en lo que dice Antonio, que hay que pedalear más para conseguir la misma velocidad: A 24-25 km/h en llano con la plegable vas ya al límite de lo que da la máquina mientras que con una con una mayor relación de cambios como tiene una urbana o una híbrida vas tan normal.

      Conclusión: cada uno tiene que ver que prima al comprarsela: si la intermodalidad y la poca ocupación de espacio (a costa de pedalear y sudar más)o el ir más cómodo sabiendo que tanto en origen y como en destino necesitas un espacio para dejarla

  11. De hecho, utilizar las cuestas como argumento contra las plegables, me parece incorrecto. Una de las cosas que más sorprende de una plegable es lo bien que acelera desde parado en las cuestas, así como lo cómodas que son a la hora de subir. Yo desde luego, para Madrid sólo les veo ventajas. Al contrario que Antonio, si viviera en Barcelona, con sus carriles bici y sus aparcabicis en cada esquina, utilizaría más bien una de tipo holandés.

  12. Respeto la opinión de Antonio, ¡faltaría más!, pero no entiendo que no soporte las plegables en Madrid aunque en Barcelona sí. Soy de Madrid, tengo una híbrida y una plegable y cada vez uso más la segunda en detrimento de la primera.
    Mi plegable tiene ocho velocidades y es más que suficiente para atacar las cuestas más duras, como por ejemplo la calle de Segovia viniendo desde el Manzanares, como a veces hago.
    Y que el tráfico madrileño sea agresivo es cierto pero no veo por qué este hecho debiera afectar solo a las plegables.
    No vaoy más despacio que las restantes bicicletas, soy visible a causa de las luces, reflectantes y timbres, cuando tengo que circular por el bulevar de la Castellana -siempre despacio, sin acercarme a los peatones y respetándolos- la presencia es menos agresiva que una bici grande y además cuando llego al trabajo la pliego y la dejo en mi despacho. Nunca me la robarán. ¿Qué más puedo pedir?
    Sí que aconsejaría gastarse un poco de dinero en ellas porque tienen que ser de buena calidad para soportar el plegado y el desplegado y la menor rigidez del cuadro (la mía no se pliega por el cuadro de manera que no tengo ese posible problema).
    Y si llueve en medio del recorrido, pues a plegarla y al metro, al autobús o a un taxi porque cabe en el maletero.
    En fin, solo veo ventajas para Madrid.

  13. Pues yo también soy partidario de la BTT en ciudad. Soy consciente de que tiene sus inconvenientes pero tiene una gran ventaja: sólo necesitas una bici para todo.

    Si sólo utilizase la bici para callejear, sería perfecta una híbrida pero como quiero las dos cosas, me arreglo con mi MTB de maravilla.

    En cuanto a lo del timbre yo recomiendo que, además de su uso, se aprenda a silbar “estilo pastor de pueblo” porque es casi la única manera de que nos oigan desde dentro de un coche con las ventanillas bajadas. A mi me ha salvado de más de una “movidita” sobre todo en esos pasos con semáforo de los carriles bici que tienen la bonita costumbre de ponerse en ámbar para los coches mientras siguen en verde para las bicis y los peatones. Y en Madrid lo del ámbar ya se sabe… si el rojo lo ven como verde oscuro el 80% de los conductores, el ámbar para éllos es directamente verde esmeralda.

    1. ahora que dices eso, viniendo hoy como peatón para el trabajo, me ha pasado en un paso de peatones que me ha pitado un coche por pasar estando el disco de los coches en ambar, mientras que yo lo tenia verde… he “flipado”.

      volviendo a lo de la clasificación de las bicis, y por contestar a Antonio, creo que es más importante ir cómodo y bien equipado, que el tipo de bicicleta que al final es una elección personal. Y por desgracia, tengo que decirte Antonio que por Madrid he encontrado baches increíbles, si quieres un día les hago una foto, prueba a recorrerte alcalá por la altura de ventas, o la calle corazón de maría por debajo del puente de avenida de américa, hay auténticos agujeros que me extraña que no hayan corregido aunque sea para las motos.

      1. No solamente es flipante sino MUY peligroso y no parece que en este nuestro Ayto. se decida nadie a ponerle el cascabel al gato. Ha habido varios atropellos a cuenta de este sistema de semáforos “ahorra-tiempo” y seguimos sin una triste campaña para recordar a los conductores que ámbar=STOP según dicen las normas legales. Aunque, claro, en esta ciudad desde siempre ámbar=ACELERÓN.

  14. La verdad es que, aunque estoy bastante de acuerdo con vuestra clasificación, el tema de la bici que usa cada uno es bastante personal. Yo uso dos: una plegable, que me parece perfecta para un sitio como Madrid, y una de carreras “urbanizada”: manillar con algo de curva, potencia algo más alta, luces, transportín y neumáticos mas anchos y con dibujo. Guardabarros no, básicamente porque no caben en la horquilla.

    Y circulo muy bien con ella. De hecho, durante bastante tiempo tuve una híbrida que me resultaba bastante armatoste, la regalé, y utilizando un cuadro viejo de carreras, de esos con cambios ne la barra diagonal, me hice la que uso habitualmente en verano o con buen tiempo. Es rápida, ágil y ligera dentro de lo que cabe, así que estoy encantado con ella.

    De hecho, los fines de semana le acoplo una sillita de bebé y llevo a mi nena en ella sin el menor problema.

    En cuanto al casco, no lo uso en ciudad. Y eso que ya me di una piña, con brecha en una ceja incluída. Pero considero que sus virtudes son muy inferiores a sus desventajas. En carretera o montaña pienso exactamente lo contrario. Pero una vez más es un tema personal.

    De todos modos, la mejor bici es en la que cada uno se sienta más a gusto. Conozco gente que va en bici de montaña y tan contento. Otros en fixie e ídem de ídem. Gente con bicicletones de descenso, con BMX, con plegables de rueditas de 16, etc… Al final lo importante es que se vean bicis.

  15. Las luces, además de obligatorias, es que son imprescindibles. Del mismo modo que no nos imaginamos un coche sin faros, una bicicleta de ciudad tampoco puede prescindir de ellos. Más que para ver, para ser vistos. No debemos racanear en estos accesorios. En las ciudades en las que el uso de la bici está más extendido, ni un solo usuario va sin luces por la noche. Si embargo en Madrid, más de una vez me encuentro con “insensatos” a los que parece darles igual ser arrollados por un autobús.

    El timbre, más de lo mismo. ¿Nos imaginamos un coche sin claxon? Pues una bici más que un coche, en ocasiones tiene que anunciar acústicamente su presencia. Raro es el trayecto en el que yo no lo use ninguna vez. Conviene anticiparse al susto y avisar con un timbrazo al coche que vemos salir de una bocacalle, salir de su aparcamiento en batería o al peatón que intuimos que va a invadir la calzada o el carril bici sin mirar.

    Y sobre el casco, pues es un debate intenso. Yo estuve meses utilizándolo, pero los que defienden su “no uso” acabaron convenciéndome de que las virtudes que trae pesan poco si ponemos en el otro lado de la balanza los inconvenientes: sudor, incomodidad y tener que cargar con él en todo momento, incluso cuando dejamos la bici aparcada, además de un dudoso beneficio en caso de caída.

    Las velocidades que puede experimentar una bicicleta son mínimas comparadas con las de las motos. Si nos caemos, podremos hacernos magulladuras por todo el cuerpo, incluso alguna lesión importante. Pero en estas caídas, provocada sobre todo por el mal estado del firme, llevar o no el casco no va a ser determinante con el resultado final. Os lo digo por experiencia, que me he caído más de una vez. Y si nos tiene que arrollar un camión, creedme que el casco no nos va a salvar.

    Y una vez más, conviene fijarnos en las ciudades más “avanzadas”: en Copenhague, Ámsterdam, Múnich… el uso del casco es residual entre los miles de ciclistas que van en bici a diario. Conviene fijarnos en lo que hacen los que llevan pedaleando toda la vida. Por todo esto, yo opto por no usarlo. Pero insisto en que se trata de una opción personal. Tened muy presente que el casco NO es obligatorio en ciudad.

  16. Ande, pues yo uso bici de montaña! 😛 (jeje, la uso para todo, si es que tampoco hay otra cosa xD, aunque con ciertas calles empedradas, ciertos baches y ciertas alcantarillas con las rajas en paralelo al sentido de la circulación, no viene del todo mal)

    Con respecto al timbre, no tengo, y la verdad es que veo que me hace mucha falta, lo que uso en su lugar es hacer ruido con una pieza de los cambios.

    Y con respecto a las luces… pues anoche mismo un coche (que venía de frente e iba a girar a su izquierda, o sea, a cruzarse en mi camino, o a pasar sobre mi xD) vi como de repente inició la maniobra para girar (cuando yo estaba pasando) y como de repente pegó un volantazo (abortó la maniobra xD). Creo que si yo no hubiera tenido las luces habrían habido muchas más posibilidades de que no hubiera abortado la maniobra.

    1. el timbre sinceramente no le veo mucho sentido ya que un coche ni te presta atención, y a los peatones se les avisa mejor de viva voz y con educación que con un timbrazo que se pueden tomar a malas.

      yo lo llevo simplemente porque la legislación así lo exige.

  17. Lógicamente, Adri nos da indicaciones generales sobre qué modelos son los idoneos para la ciudad y cuáles no. Y es una clasificación más que acertada. Luego estará la preferencia personal de cada uno.

    Personalmente, no soporto las bicis plegables. Las he probado y en una ciudad con las pendientes y el tráfico agresivo de Madrid, no me hago a ellas (en Barcelona en cambio sí). Sin embargo, reconozco que es un tipo de bici para ciudad y es ideal para combinar su uso con el transporte público. Veo adecuado que se recomienden para este uso, aunque a mí no me gusten.

    Sobre las bicis de montaña tengo también una opinión bastante definida, ya que estuve años circulando por ciudad con una de este tipo hasta que finalmente me pasé a una híbrida, que es la que sigo usando. ¡Y qué cambiazo! Como dice su nombre, la de montaña o BTT está pensada “para montaña” (aunque pueda haber gente que se sienta cómoda con ellas por ciudad, como los que van por ciudad con un coche todoterreno en vez de con un utilitario).

    Estas bicis tienen unas ruedas muy gruesas que aunque puedan afrontar mejor un bache, no facilitan ir a gran velocidad si no es haciendo un gran esfuerzo. Yo lo noté con el paso a la híbrida, con la que adelanto fácilmente con un pedaleo ligero a cualquier otro biciclista que vaya en una BTT. Adaptarse en la medida de lo posible al tráfico motorizado en una ciudad como Madrid, en la que sí o sí hay que mezclarse con los coches, es algo muy útil.

    Sobre la postura, volvemos a las preferencias de cada uno, pero para ciudad, me parece mil veces más cómoda la que se adpota en una “de ciudad”, que en una “de montaña”. Vamos erguidos, menos inclinados. Eso se agradece en los semáforos (porque sí, los ciclistas tenemos que respetar los semáforos). Y sobre los baches, no voy a negar que haya, pero las calles de Madrid tampoco son caminos de cabras y por lo general es fácil esquivar los que nos podamos encontrar.

    Insisto: al final decidirán las preferencias personales de cada uno, pero la clasificación y recomendaciones de los tipos de bicicleta adecuados para un uso como transporte urbano, no deportivo, que se presentan en este artículo me parecen acertadísimos y muy útiles para alguien que se esté planteando por primera vez utilizar la bicicleta para sus desplazamientos por la ciudad.

  18. Tengo que postularme en contra de este artículo que dice que las BTT no son recomendables para ciudad, por no contar con los accesorios y por su tipo de rueda.

    Pues bueno, mi BTT recién comprada tenía timbre, reflectantes en las ruedas, iluminación trasera y delantera, y el reflectante trasero. Es una bici mucho más ligera que una de paseo, y resulta más cómodo pedalear en esa postura que en la de una de paseo.

    Las ruedas, en un mundo ideal donde nuestras calles estuviesen igual de limpias que las calzadas y aceras de japón, podría daros la razón.

    En la práctica, las ruedas de una BTT son buenas porque te protege mucho más de los continuos baches y basura que te encuentras por el camino y que podría pinchar fácilmente otro tipo de ruedas.