Recoletos: la reforma integral que nunca acaba

0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Buffer this page

La reforma de Recoletos ha agravado las molestias ocasionadas por el omnipresente cierre de la línea 1. Unas obras que han dejado el Túnel de Recoletos (el popular Tubo de la Risa) sin servicio entre Atocha y Nuevos Ministerios, afortunadamente sólo durante agosto para minimizar la afección a los usuarios.

Las mejoras: nuevo interior y eliminación del falso techo

Pese al mes que lleva cerrada, aún tendremos que esperar hasta junio de 2017 para ver terminada la estación. Esta reforma acabará con las omnipresentes columnas que recorren ambos andenes. Para ello se eliminarán los falsos techos y se instalará un nuevo sistema de ventilación. Así, Recoletos podrá recuperar su bóveda de andenes original, asemejándose en apariencia a la estación colateral de Nuevos Ministerios.

Las fotos tomadas tras la reapertura nos permiten intuir el aspecto final, todavía con los refuerzos metálicos pero ya con la bóveda al descubierto. También se aprecia el nuevo pavimento con banda podotáctil, siguiendo los requisitos exigidos por Real Decreto de Accesibilidad.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Cuarto cierre en una década

El tramo Atocha-Recoletos-Chamartín ha tenido unos veranos particularmente nefastos, siendo afectado por obras cada dos o tres años:

  • En 2007 cerró 15 días para realizar cambios de vías en sus extremos. El Túnel de Sol no funcionaba aún.
  • En 2009, ya con el túnel de Sol operativo, cerró 20 días para corregir un hundimiento en la contrabóveda.
  • En 2012 volvió a cerrar otros 15 días para obras de mejora diversa; esencialmente consolidación e impermeabilización.

Sin embargo, ninguno de esos cierres se había aprovechado para remodelar el apeadero de Recoletos. Eese a su ubicación privilegiada ha sido siempre víctima de la dejadez institucional.

Noticia de la remodelación de Recoletos publicada por ABC Madrid en 1993.

Noticia de la remodelación de Recoletos publicada por ABC Madrid en 1993.

Tenemos que remontarnos a 1993 cuando Recoletos recibió un importante lavado de cara. En aquella remodelación se acabaron clausurando sus enlaces con Metro debido a la excesiva longitud de sus pasillos. Una década más tarde, unas obras de refuerzo plagaron sus andenes de apeos metálicos y dejando un aspecto lúgubre.

Imagen de Recoletos en la actualidad. Foto: Diego Sánchez / Madridiario.

Imagen de Recoletos en la actualidad. Foto: Diego Sánchez / Madridiario.

23 años más tarde llega esta mejora, que plantea desmontar los falsos techos de los andenes para recuperar la caverna abierta. Sin embargo, la estación no será accesible tras la reforma pese a existir un compromiso formal con CERMI por parte de ADIF desde hace 5 años. Este objetivo -obligatorio por ley para 2017- se planteó en un proyecto más ambicioso lanzado en 2009, pero que no llegó a ver la luz.

0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Buffer this page

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

7 thoughts on “Recoletos: la reforma integral que nunca acaba

  1. Coincido en todos los comentarios con el aspecto decadente pero maravilloso a su vez.
    Yo me quedo con ese olor a cerrado tan característico (no sabría definir ese olor que tiene Recoletos) y con dos momentos que los tengo grabados en mi mente: El pasar los talgos pendulares con sus locomotoras diesel, y cuando viajaba en los Estrella por la noche hacia el sur, recien arrancados desde Chamartín, tal y como si hubiese ocurrido ayer.
    Un saludo.

  2. No es exacto que en 1993 se clausuraran los pasillos de enlace con el metro. En 1987 ya estaban cerrados. Creo que debió de ser a principios de los años 80.

  3. Pese a la chapuza que ha sido tener esos refuerzos metálicos durante tantos años, para mi han tenido su encanto. La bóveda negra, los falsos techos metálicos, vallas rojas cubriendo las paredes (similares a otras estaciones exteriores) y balastro bajo las vías me provocaban la sensación de estar en una pequeña y aislada estación de superficie en mitad de una noche cerrada. Me da pena que ahora sea una estación subterránea más aunque ya fuese hora de que la arreglaran. No creo que muchos más disfrutaran de mi sensación, posiblemente fuese más compartida la sensación de claustrofobia.

    ¿Sabéis si está pensando arreglar los andenes de Mendez Álvaro? el modo en el que hunden al pasar del puente a tierra firme ya tendría que haber sido solucionado hace muchos años.

    1. Soy de tu opinión. Recoletos tenía algo especial tal y como estaba, aunque debo reconocer que siempre he disfrutado de ese aire de decadencia, de decrepitud casi, que tenía cualquier instalación de Cercanías Madrid durante tantos años. Me disgusta que el paradigma imperante de la modernidad y la practicidad se imponga a costa de eliminar un carácter tan marcado como el que tenían las instalaciones de Cercanías Madrid. Quizá deberían haber captado esa esencia y haberla integrado en la reforma. Me viene a la mente esa megafonía languideciente, como un radiocasete que se va quedando sin pilas, que durante tantos y tantos ratos nos ha amenizado en Atocha, o ese tono amarillento de la iluminación de los trenes, esos pavimentos de gres de tonos ocres, esas instalaciones deficientemente mantenidas, esas manchas del discurrir de las filtraciones de agua por las paredes… creo que siempre ha tenido una atmósfera muy bucólica, muy europea, en realidad. Para mi, sin duda, encontrarme durante un rato en ese ambiente casi pre apocalíptico, siempre ha sido un aliciente impagable para usar Cercanías. Llamadme friki si queréis, pero creo que Madrid se deja por el camino, una vez más, parte de su idiosincrasia.

    2. Yo soy de tu opinión, con sentimientos enfrentados:

      Por un lado, llevo desde muy pequeño conociendo esa estación, que efectivamente, muchas veces me parecía estar esperando un tren en una zona rural en plena noche. De esa guisa he visto pasar los regionales Chamartín-Toledo en los que siempre desee subirme (mi madre me lo llegó a impedir varias veces porque allá iba), cosa que no pude hacer hasta hace unos años, pero en la línea a Talavera

      Por otro lado, cuando notabas la claustrofobia, el olor a alcantarillado cercano, y te tropezabas con más de una baldosa suelta; pedías a gritos una reforma integral, no solo en la zona de andenes, y hacerla más abierta y menos gris

      1. Ascensores a superficie es lo que necesita esta estación, en plan L10 Plaza España / Conde de Toreno. Yo y muchos que llegamos a Madrid con maletas desde la T4 (y que sabemos que la conexión de Cercanías existe) lo agradeceríamos.