La tarjeta sin contacto, el nuevo billete que no llega

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En algún momento habrás visto, antes de picar tu billete, como otro viajero acercaba su cartera al torno y la puerta se abría sola, sin billete. Si has viajado en otras ciudades, entonces ya conocerás cómo funciona este sistema: la tarjeta sin contacto.

Esta tarjeta permite acceder y validar el billete sin necesidad de leer una banda magnética ni de imprimir una cancelación. Durante la última decada, se está imponiendo como el nuevo sistema de billetaje por sus ventajas: fácil de usar, flexible y con menos costes, al no tener que emitir los billetes físicamente.

En Madrid hace ya años que se empezó a probar este sistema, dentro del programa BIT (Billetaje Inteligente para Transporte) desarrollado por el Consorcio. Sin embargo, todavía no hay fecha definitiva de implantación. Hoy, en ecomovilidad.net explicaremos como funciona el sistema, como se ha implantado en otras ciudades y los motivos por los que su uso se está retrasando en Madrid.

¿Que es la tarjeta sin contacto? ¿Como funciona?

En primer lugar, conviene destacar que las tarjetas sin contacto son un soporte, y que su implantación no está discutida con el sistema tarifario vigente. Es decir, que la tarjeta se puede usar para almacenar pases ilimitados como el Abono Transporte, cargar viajes como el MetroBús, o incluso cargar “saldo” que nos sirva para pagar en toda la red.

Las tarjetas sin contacto son un tipo de tarjetas inteligentes (smart cards) que disponen de una pequeña memoria y un circuito en su interior. Sus dimensiones son las mismas que una tarjeta de crédito o un DNI. Cuando se acerca la tarjeta a escasa distancia del lector, se induce una corriente que excita el circuito, permitiendo al dispositivo leer la información contenida en la tarjeta, procesarla y grabar información en la tarjeta, sin tener que introducirla.

De este modo, se eliminan gran parte de los dispositivos de las canceladoras: mecanismos de entrada y salida del billete, impresoras, lectores y grabadores de banda magnética, precísamente los que suelen dar problemas y “atascan” las máquinas. Asímismo, reducen el tiempo de paso de 4” a sólo 1,5′, reduciendo las colas en los autobuses y tornos.

Las tarjetas inteligentes cumplen todos los estándares de seguridad y privacidad. De hecho, en Madrid es frecuente encontrarlas en los controles de acceso a muchas empresas.

Los billetes inteligentes en otras ciudades

Subir al autobús, pasar la tarjeta y listo. Se pierde menos tiempo, y en consecuencia, se reduce el tiempo de viaje.

Subir al autobús, pasar la tarjeta y listo. Se pierde menos tiempo, y en consecuencia, se reduce el tiempo de viaje y aumenta la velocidad en la explotación.

Tal y como lo hemos explicado, parece que la adaptación de toda la red a este nuevo sistema es algo costoso y complicado. Sin embargo, son muchas las redes de transporte que ya funcionan con tarjeta sin contacto, y en muchos casos se trata del único billete en toda la red.

En España, la EMT de Málaga fue pionera en utilizar este sistema en 2001. Desde entonces, otras ciudades han introducido este modo de pago: Santander, Granada, Sevilla, Pamplona, San Sebastián, Tarragona, Castellón, Valencia, Alicante… En otras redes mas complejas, como Bilbao o Barcelona, está previsto que los nuevos billetes comiencen a utilizarse en todos los medios en 2011.

Ya son varios los casos en donde varios operadores comparten el sistema: en Santander el FEVE, TUS (urbanos) y la red interurbana admiten la misma tarjeta; mientras que en Valencia la tarjeta Mobilis es válida en Metro, tranvías, EMT y la red interurbana de MetroBús.

Todas estas ciudades, en cualquier caso, tienen redes mas pequeñas y menos complejas que la red de transporte madrileña. Entonces, ¿existen grandes redes con tarjetas sin contacto? El caso mas cercano lo encontramos en nuestros vecinos: tanto Lisboa como Oporto disponen de billetes sin contacto. En el caso de Oporto, la tarjeta Andante ofrece un sistema integrado de tarifas.

Lector de Oyster Card. Foto: Daily Telegraph

Lector de Oyster Card. Foto: Daily Telegraph

Tras los Pirineos, las dos grandes capitales de Europa llevan tiempo con sus billetes inteligentes: en Paris la tarjeta Navigo sustituyó a la antigua Carte Orange, un billete como nuestro Abono, con tarjeta y cupón. En Londres, la Oyster Card es el billete más utilizado por todos los viajeros, pues admite tanto pases (travelcard) como saldo (pay as you go). Pocos son los londinenses que no llevan una Oyster en su cartera.

Por todo el mundo la implantación es mayor aún, pero queríamos centrarnos en los casos mas cercanos, en los que nos podemos fijar para hacer las siempre odiosas (pero constructivas) comparaciones.

Proyecto BiT y SUBE-T: la historia de nunca acabar

Visto lo visto, es fácil pensar que poco le queda a Madrid para subirse al carro de las ciudades sin contacto. Y en teoría, así es: el Consorcio de Transportes lleva desde 1997 estudiando la implantación de la billética inteligente, para lo cual puso en marcha el Proyecto BIT ya mencionado. Tras los estudios previos, la primera experiencia piloto tuvo lugar entre 2004 y 2005 con la instalación de los primeros equipos en la zona sur de Madrid.

Tarjeta SUBE-T. Tanto el nombre como el diseño dejan mucho que desear, igual que su lenta implantación.

Tarjeta SUBE-T. Tanto el nombre como el diseño dejan mucho que desear, igual que su lenta implantación.

Los resultados de las pruebas piloto fueron muy satisfactorios, por lo que dentro del proyecto BIT surgió otro proyecto denominado SUBE-T con el fin de obtener los primeros resultados a gran escala. SUBE-T, aparte del nombre comercial con el que se explota el título, es el acrónimo de Sistema Universal de Billetaje Electrónico para el Transporte. Durante el año 2006 se adaptaron todos los accesos de Metro, Cercanías (en la capital) y los coches de la EMT y Prisei con las nuevas canceladoras, y desde 2007 los 35.000 usuarios del Abono Anual A utilizan pases sin contacto.

Parece que la implantación iba a buen ritmo, pero desde entonces el proceso está totalmente estancado. Desde el Consorcio se argumenta la necesidad de un fuerte esfuerzo presupuestario (entre 50-60 millones de €) para conseguir la implantación total. Es evidente que la incorporación de títulos debe de ser progresiva, pero eso no quiere decir que tenga que descuidarse de tal manera. Madrid, siendo de las primeras ciudades que estudió el billete inteligente, se ha visto rápidamente adelantada por la mayoría de ciudades. En este ámbito, pocos motivos le quedan a nuestro transporte para presumir de estar a la vanguardia mundial.

Los retos a superar actualmente son:

  • Con la tecnología ya desarrollada y los puntos de validación ya instalados, cojea la logística para la instalación de los puntos de compra y recarga. Sólo las nuevas expendedoras de Metro permiten la recarga de tarjetas, siendo necesario repartir nuevos puntos de venta en los lugares habituales: estancos, kioskos y taquillas.
  • El otro aspecto es el anacrónico estado del billetaje en la red interurbana de autobús. Viendo algunos sistemas de validación (mas propios del S. XIX) cuesta trabajo creer que un billete inteligente sea posible. Precisamente para poner fin a esta situación, es prioritaria la implantación de las tarjetas en esta red.
Interurbanos de Madrid: si la canceladora no funciona, algo frecuente, se taladra el billete y se entrega un resguardo. Sin comentarios.

Interurbanos de Madrid: si la canceladora no funciona, algo frecuente, se taladra el billete y se entrega un resguardo. Sin comentarios.

El problema está, como suele ser, en una pujante falta de voluntad política. El billete inteligente no se contempla en ningún programa electoral, luego no tiene ninguna prioridad ni fecha límite; para el Consorcio, el BIT siempre ha sido una solución a largo plazo, sin fecha ni fija ni próxima. Y en ocasiones, argumentando motivos absurdos como la transferencia de la red de Cercanías, que nada tiene que ver, puesto que Renfe admite la SUBE-T desde que se implantó.

Desde ecomovilidad.net, pedimos que se tome esta cuestión como prioritaria, con el fin de mejorar la imagen del transporte público, y hacerlo más fácil de usar. Y al cambio de soporte, acompañarlo de una integración del sistema tarifario. Sólo así nos pondremos a la altura de las mejores capitales y, entonces si, podremos presumir de ser el transporte público que toda ciudad quisiera tener.

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23 thoughts on “La tarjeta sin contacto, el nuevo billete que no llega

  1. Hola, el viernes en mi trayecto en bus aquí en Madrid, subió una mujer que le fallaba la trajeta o estaba caducada la recarga, el caso que habló con el conductor, este la pidió el resguardo de la recarga, la señora dijo como es posible, si estamos a 22 y son 30 días naturales, a lo que el conductor le dijo, señora 30 días a partir del primer uso, pero no naturales. Yo hay intervine en la conversación diciéndole al conductor que no teniamos obligación de llevar el resguardo y que ellos podían ver en su maquina si realemnte fallaba o estaba caducada la recarga de la señora, (mientras que la mujer sacaba el 1,50 del sencillo aquí en Madrid, diciendo bueno venga por no discutir) y el conductor me contestó a mí que la aplicación le daba error de la aplicación y tan ancho se quedó, al final no hizo pagar a la mujer.
    Y ahora pregunto yo, quizas si no hubiese intervenido, hace pagar a la mujer, por culpa de que la emt no tenga sus maquinas en perfecto estado de funcionamiento?
    Me parecería increible y un abuso que pasará esto.
    Yo tomando nota del hecho y sabiendo que tengo recarga y me pasa eso, me negaré a pagar, pediré un inspector que me revise la tarjeta o incluso llamaré a la policia, si es preciso, pero no pago doble por incidencias que la emt tenga en sus maquinas, que no tienen x q afectar al viajero. En fin, de todo se aprendre. También decir a favor d ela emt, que el hecho de que esas maquinas no funcionen conrrectamente, puede dar lugar al tipico “cara” que alegando que tiene recarga y no hacer la emt nada por comprobarlo, se cuele en el bs y viaje de gratis.

    1. Hola David

      La situación que nos describes, aunque puntual, también le ha pasado a otros usuarios. Tanto la EMT como el Consorcio nos han confirmado que no es necesario portar el recibo, y nos han indicado los pasos que el viajero debe seguir en caso de que se rechace la tarjeta.

      http://ecomovilidad.net/madrid/es-obligatorio-llevar-el-ticket-de-la-tarjeta-transporte-publico

      Es importante señalar que el mensaje de “error de lectura” es distinto al de “título sin carga/título no válido”, por lo que una persona sin billete cargado no podría cometer fraude alegando un error de lectura.

  2. En NY, existe una tarjeta con banda magnetica, la cual unicamente tienes que rellenarla en cajeros de la red y vas cancelando, segun vas utilizando el subway o el path y el bus… no es el mejor sistema, pero lo de pagar con dinero en el bus, ya tenia que haber quedado fuera de uso.

  3. Pingback: El transporte de Madrid: aceptable respecto a Europa « ecomovilidad.net Pruebas
  4. Y en la red de metro de Santiago de Chile llevan desde 2003 con el sistema funcionando a tope, combinado con los billetes sencillos magnéticos. Sin embargo desde 2005 es el único método de pago en TODOS los autobuses urbanos… y eso que allí hay menos recursos.

  5. Fabuloso reportaje, Adri. me ha encantado leerlo. Solo quiero añadir que en Madrid ya está dado desde hace tiempo un paso importante: todos los torniquetes de acceso de Metro y todos los autobuses de la EMT disponen ya de lectores de tarjetas sin contacto. Lectores que, dada la triste situación actual, sirven de bien poco.

    Acabo de llegar de Lisboa y aún no he sacado del bolsillo de mi chqueta la “Viva viagem” sin contacto de esta ciudad. Era una maravilla que el torno se abriera al poco de acercarla al lector y una gozada recargarla cuando se agotaba, sin necesidad de adquirir un nuevo soporte. Y además, qué diseño más bonito.

    Es llegar a Madrid y volver a coger el “Cutremetrobús” tan caro, tan poco integrado, tan cutre… ¡tan feo!… Y es que uno no puede evitar deprimirse.

    1. Buenas Raven!
      Pues en Granada a veces falla con el bono joven, sale un mensaje de error “Tarjeta Passback” y el conductor te indica que lo vuelvas a intentar cuando pase un rato y ahí a veces te cobra dos veces. Pero bueno, es algo que ocurre de forma muy poco frecuente.