Avenida de la Constitución antes y después de la peatonalización, obsérvese la diferencia en el color a causa de la contaminación de la fachada de la Catedral antes y después de la intervención. (arriba a la derecha y abajo a la izquierda)
Los comerciantes de una asociación denominada APROCOM celebraron la derogación del plan que restringía el acceso de vehículos privados en el casco antiguo de Sevilla. APROCOM responsabilizaba al Plan Centro del descenso en las compras aunque todo indica que la causa real de la reducción del consumo es la crisis económica. Además, no mostraron datos oficiales de ninguna institución (como la Cámara de Comercio) y ni siquiera dieron sus propias cifras.
No obstante, los expertos en movilidad a nivel mundial aconsejan la peatonalización de los centros urbanos de servicios y comerciales junto con la apuesta por el transporte público colectivo de calidad para potenciar el comercio y la actividad económica en estas áreas.
Según un estudio de la Asociación Internacional de Transporte Público (UITP). Mobility in cities Database. Bruselas: 2005: «las zonas peatonales con un atractivo servicio de transporte público y un acceso regulado del reparto de mercancías hacen progresar el volumen de negocio de los comercios de la zona, como demuestran las experiencias recogidas en varias ciudades del mundo»:
Aumento del volumen de negocio tras la creación de zonas peatonales. Fuente: UITP.
En el gráfico anterior destaca el incremento de volumen de negocio tras la peatonalización en ciudades centroeuropeas con una gran tradición, cultura ciclista y que poseen eficaces sistemas de transporte colectivo como Copenhague Munich, Duseldorf y Colonia. Sin embargo en Mineapolis y Romona, dos ciudades de EEUU donde predomina el automóvil, los incrementos estuvieron en torno al 15%.
Por último y volviendo al caso de Sevilla, es importante señalar que las encuestas realizadas mostraban un amplio apoyo social al Plan del anterior gobierno municipal que limitaba a 45 minutos el tiempo que una persona no residente podía entrar con su coche en el centro. Este apoyo era superior en los barrios más perífericos, muy probablemente debido a la mayor velocidad comercial alcanzada por los autobuses que debido al descenso del tráfico empezaron a verse libres de atascos en las estrechas calles del casco histórico.

